Se reunieron a solas en la casa de Franco Macri. Se trató de la primera decisión que tomó el Jefe de Gobierno de la Ciudad una vez que resolvió apostar a su reelección. Hubo de todo, se dieron explicaciones, analizaron el panorama y volvieron a pensar en reeditar una alianza electoral para enfrentar al kirchnerismo. Pero todavía los distancia una serie de diferencias. El rol del radicalismo.
El Jefe de Gobierno de la Ciudad y el diputado nacional del Peronismo Federal mantuvieron un encuentro en privado. Fue en la casa de Franco Macri y estuvieron a solas más de una hora. Una suerte de mano a mano en el que se rindieron cuentas por las decisiones tomadas, sobre todo la de Mauricio Macri de volver a competir en la ciudad. Además, analizaron el escenario y proyectaron en conjunto nuevamente.
Así, mientras Mauricio Macri explicaba por qué había decidido bajarse de la carrera presidencial y volver a competir en la Ciudad de Buenos Aires, el colorado si bien comprendía sus razones le reclamó por la demora con que lo había definido.
En cuanto al escenario, con varios dirigentes retirados de la presidencial, el titular del Pro aseguró que un segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner sería “lo peor que le podría pasar” y afirmó que les harían “la vida imposible”.
Acto seguido, Macri habría llamado a todos sus dirigentes ordenándoles la pronta apertura del diálogo con todos los sectores de la oposición en pos de construir un frente que le pueda dar pelea al oficialismo en las próximas elecciones.
En este sentido, como es sabido, el “colorado” lleva varias semanas negociando un posible acuerdo electoral con Ricardo Alfonsín como candidato a presidente. El nuevo acercamiento de la exitosa dupla electoral de 2009, se traduciría en el reagrupamiento de Unión-Pro en la provincia para apoyar al radical que se disputará el sillón de la Rosada con Cristina Fernández.
Pero, por otra parte, si bien a De Narváez le resultó interesante la oferta de Mauricio Macri, el diputado nacional le habría pedido más participación en un próximo gobierno en la Ciudad Autónoma, donde desde Unión Celeste y Blanco ya se había lanzado la candidatura de José "Pepe" Scioli.
La situación tal y como está es aún imprecisa aunque comienza a dibujarse lentamente, la principal idea compartida que tienen los opositores es que sino construyen un frente que aglutine gran cantidad de votos será imposible derrotar al kirchnerismo en estas elecciones.
Según estimaron los referentes de Unión-Pro, en la provincia la reedición del acuerdo electoral de 2009 tiene a su favor haber derrotado al oficialismo y sólo así sumarían un buen caudal de votos, más aún si se consolida la alianza con la UCR de Ricardo Alfosín.
Además, es en el territorio bonaerense donde el Jefe de Gobierno consiguió instalar a su primo, el diputado Jorge Macri como precandidato a Gobernador por su espacio. Según se pudo saber, el “Primo”, como lo llaman, se habría reunido con Macri antes del cónclave con “el colorado” para apuntalar la idea del reacercamiento y señalarle qué es lo que l Pro le puede ofrecer a Unión Celeste y Blanco en la provincia.
Por otra parte, Macri aseguró que el PRO tendrá una propuesta nacional. Ya sea con candidato propio, o con una figura de su espacio en la fórmula presidencial. Al mismo tiempo, De Narváez sabe que de la misma manera necesita de una propuesta para la nación, de lo contrario correría con desventajas.
Así, con estos tres dirigentes dispuestos a trabar una alianza electoral, sólo resta saber qué es lo que va a hacer Felipe Solá. Cabe recordar que en la Cámara de Diputados de la provincia, diputados macristas y felipistas estrenaron alianza en el inicio de este año legislativo.
Si no hay acuerdo porteño, De Narváez piensa mantener como candidato a jefe de Gobierno a José “Pepe” Scioli, que seguramente morderá algo del electorado del PRO. El armador del Colorado en Capital, el legislador Daniel Amoroso, está en conversaciones con Jorge Telerman, Silvana Giúdici, Ricardo López Murphy y Patricia Bullrich para intentar llegar a un frente que le robe legisladores y le haga más daño a su ex aliado a la hora del ballottage.
