El expresidente le pidió la renuncia a Agost Carreño y abrió un comando paralelo con El Sukaria al frente. Guiños para De Loredo y Juez. Dardos para Llaryora.
Mauricio Macri anunció que pronto será vecino de la ciudad de Mendiolaza y de su amigo Manuel Tagle, el anfitrión de los clásicos almuerzos de la Bolsa de Comercio de Córdoba. El presidente del PRO repitió el chascarrillo de la localía y la idea de un ensamble con La Libertad Avanzade Javier Milei.
Para lograr el objetivo en 2025 debe ventilar la casa. Es por eso que el expresidente defenestró al diputado de Encuentro Federal, Oscar Agost Carreño, en el marco de las felicitaciones y castigos que repartió entre quienes apoyaron y rechazaron los vetos presidenciales.
“Lamento mucho que el presidente de nuestro partido en Córdoba, Oscar Agost Carreño, vote sistemáticamente en contra de lo que vota su partido. Es algo extraño que tenemos que resolver en algún momento, porque no puede ser presidente de nuestro partido alguien que no comulga con nuestras ideas”, lanzó Macri, fiel a un nuevo estilo más incorrecto.
El sobrino del menemista Germán Kammerath recibió el golpe al mentón ante la mirada de todo el Círculo Rojo de Córdoba. Fue la muestra viva de que es asunto serio el «Nuevo PRO» que prometió a los intendentes con los que hizo un breve ágape en el country El Terrón (donde adquirió su nueva propiedad) apenas arribó a la capital mediterránea este lunes.
Agost Carreño no dará un paso al costado. “Si me quieren echar, que intervengan el PRO”, dijo a su entorno el hombre que varios ya colocan adentro del Partido Cordobés del gobernador Martín Llaryora.

Macri hizo una muestra fuerte de que no permitirá malezas en esta relación pendular que mantiene con Milei. De hecho, en la Bolsa, dijo que puso dos condiciones excluyentes para liderar el partido que fundó hace más de dos décadas: la lista interna de consenso y “apoyar a este gobierno para que le vaya bien”.
“Hacer lo correcto es lo conveniente”. Esta fue la frase que Macri repitió en cada una de sus intervenciones. El dirigente no sólo vació de poder a Agost Carreño, que en adelante ya no podrá mostrarse como un interlocutor directo con el expresidente. También empoderó a lo que queda de su dirigencia.
En el encuentro con el intendentismo amarillo quedó claro que el PRO tendrá un comando paralelo hasta que se resuelva el problema con el diputado díscolo, que parece que promete más capítulos.

Macri entronizó a su armadora histórica, Soher El Sukaria, vicepresidenta del sello, a dinamizar el espacio. Él se ofreció como facilitador para hablar con alfiles del gobierno libertario, aunque intentó moderar las expectativas en ese frente.
Fueron de la partida Sara Majorel (Marcos Juárez), Miguel Pittaro (La Granja), José Ludueña (Villa del Prado), Adela Arning (Mendiolaza), Humberto Ledesma (San Clemente), Pablo Cornet (Villa Allende), Fernando Delgado (Parque Calmayo), Ariel Tapia (Guasapampa), Brian Heredia (La Paisanita), y los funcionarios municipales Esteban Candelero (Porteña), Alejandro Miranda (Bialet Massé) y Jeremías Vanoli (La Calera)
