El jefe de Gobierno porteño se encamina a formalizar una alianza para respaldar la candidatura presidencial del bonaerense. De Narváez tomó un camino diferente al de sus ex socios de Unión Pro y avanza en las gestiones para acoplarse al radical Ricardo Alfonsín.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, admitió que "el primero que está dialogando" con el PRO es el precandidato a la Presidencia del PJ disidente Felipe Solá, su ex socio de la alianza Unión-PRO, que también integró Francisco de Narváez.
Sin embargo, un allegado a Solá aseguró ante la consulta de un matutino porteño que "está todo cerrado" para que el macrismo respalde la candidatura del ex gobernador para las próximas elecciones generales del 23 de octubre.
"El acuerdo no debería pasar de la semana que viene", vaticinó el dirigente consultado en relación al pacto que Macri y Solá formalizarían para sumar fuerza de cara a los comicios nacionales.
Por otra parte, el precandidato a la Gobernación bonaerense por Unión Celeste y Blanco, Francisco de Narváez, aseguró que "los problemas no tienen ideologías" en medio de las constantes conversaciones que mantiene con el socialismo para cerrar una alianza electoral.
"En la provincia no nacen niños socialistas, peronistas, de izquierda o de derecha; nacen argentinos y bonaerenses a los que tenemos que ayudar para que vivan con dignidad", remarcó el diputado.
De Narváez llamó así a la unidad, en medio de las gestiones que lleva adelante para formalizar un acuerdo con la UCR y respaldar la candidatura presidencial de Ricardo Alfonsín.
"Los problemas de la gente no tienen ideología. La política debe tener soluciones y una conducción honesta", advirtió el bonaerense.
