El secretario general de la Unión Obrera Ladrillera (UOLRA) habló con LaNoticiaWeb en Radio UrbanaBA minutos antes de dirigirse al centro porteño para acompañar la marcha de los movimientos sociales. Analizó el panorama económico y criticó al gobierno: «Desde que asumieron entramos en una crisis que se profundizó».
¿Cómo se ve desde la perspectiva obrera lo que está pasando en el país después de las PASO?
Estamos muy preocupados. Veníamos mal y después de las PASO la situación crítica se ha profundizado. Como siempre, quienes pagamos los costos de las crisis somos el pueblo trabajador y los sectores más humildes. Estamos preocupados porque es increíble que esta situación de crisis se haya generado por el resultado de una elección. La respuesta del mercado frente a la victoria del Frente de Todos fue para condicionarnos. El gobierno genera las condiciones para que estemos viviendo esta situación de crisis social.
Mucho se habla de que el FMI en la mesa de negociación, para poder financiar, va a poner sobre la mesa la reforma laboral. A su vez, Alberto dijo que no lo va a hacer en los términos que plantearon Macri y Pichetto. ¿Qué pensás de esto?
El movimiento obrero, en sus distintas variantes, le dice que no a la reforma laboral. Segundo: Alberto Fernández, en la reunión que tuvo con la CGT planteó que no iba a aceptar una reforma como la que plantea el neoliberalismo. Y tercero: si hay un sector que plantea que hay que buscar ayuda o intervención del Estado, habrá que discutir agilizaciones particulares. Pero una reforma no vamos a aceptar.
Se habla de que en medio de una crisis, la construcción, los edificios, la UOCRA, se mantienen en actividad. ¿Qué me dice de la actividad del ladrillo?
Nosotros desde que asumió el gobierno hemos entrado en un proceso de crisis que se fue profundizando a medida que fueron pasando los años. Porque esta actividad depende del consumo interno. De que los trabajadores tengan como prioridad construir su casa o mejorar sus viviendas. Hoy la preocupación del pueblo es ver cómo llegan a fin de mes. Segundo factor: dependemos de la inversión privada. Hoy en la Argentina es más negocio la especulación financiera que la construcción. Tercero: dependemos de la intervención del Estado. Que se construyan escuelas, hospitales, jardines. La verdad que este gobierno no construye nada de eso. La situación es crítica.
