La exintegrante de La Libertad Avanza, reveló que tuvo que pagar 60 mil pesos para ser incluida en la lista de Javier Milei en Mendoza. Además, en el marco del criptogate, pidió la renuncia de Karina Milei, señalada por supuestos cobros ilegales, y recordó las denuncias de Juan Carlos Pallarols sobre la hermana del presidente.
La diputada nacional Lourdes Arrieta, quien dejó el bloque de La Libertad Avanza para formar su propio monobloque denominado Las Fuerzas del Cielo, ha hecho fuertes declaraciones sobre el llamado criptogate, un escándalo que involucra a Karina Milei, hermana del presidente, y presuntos cobros ilegales. En una entrevista con El Destape Radio, Arrieta confesó que para poder ser candidata en la lista de Javier Milei en Mendoza, tuvo que desembolsar 60 mil pesos, que obtuvo vendiendo cremas para «caminar la calle» durante su campaña.
«Yo puse 60.000 pesos para la candidatura, que junté vendiendo cremas, y acá estoy». La diputada libertaria Lourdes Arrieta admite que tuvo que pagar para sentarse en una banca. Para los hermanos Milei todo tiene un precio, todo es mercancía. A eso se lo conoce como coimas. pic.twitter.com/As9jlXUeTf
— Todo Negativo (@TodoNegativo) February 19, 2025
Arrieta fue clara al señalar que, en otro contexto político, Karina Milei debería haber dado un paso al costado en medio de las acusaciones. «Yo creo que debería dar un paso al costado», afirmó la diputada, durante una semana en la que la credibilidad de la familia presidencial se ha visto seriamente cuestionada, después de que el presidente deslizara que no promocionó, sino que simplemente difundió la criptomoneda Libra, un tema que aún está en el ojo del huracán.
La denuncia de Arrieta también se mezcla con un recuerdo doloroso para la familia Milei. En 2023, el orfebre Juan Carlos Pallarols acusó a Karina de haberle pedido 2 mil dólares a cambio de llevar a Javier Milei a una cena. Esta revelación generó un escándalo tal que, como represalia, el presidente decidió que Pallarols no fuera quien tallara el bastón presidencial, otorgando el trabajo a otro orfebre, quien, irónicamente, talló figuras de los cinco perros de Milei.
Este conjunto de denuncias ha vuelto a poner en evidencia las sombras que persiguen al entorno más cercano del presidente y la creciente desconfianza dentro de su propio espacio político. Arrieta, ahora distante de la línea oficialista, continúa sumando puntos en su cruzada contra la corrupción, mientras que el caso criptogate sigue evolucionando, con cada vez más personajes involucrados.
