En paralelo, el jefe de Estado promovió una acción judicial para que se les prohíba a los medios de comunicación y a las empresas Google, Facebook, X y Yahoo difundir sus fotos y videos íntimos, tanto los que ya se conocieron como los que podrían aparecer.
Finalmente, los teléfonos prueban que no hubo hostigamiento de parte del ex presidente de la Nación, Alberto Fernández, hacia la ex primera dama, Fabiola Yáñez, cuando saltó todo el escándalo y la posterior denuncia por supuesta violencia de género.
Al parecer, el último contacto telefónico entre Alberto Fernández y Fabiola Yañez se registró el martes 6 de agosto a las 17:09 (hora de Argentina). Dos horas después, a las 19:47, el ex presidente se notificó en su departamento de la orden firmada por el juez Julián Ercolini, que esa misma tarde le había prohibido tomar contacto con la denunciante.
Por lo tanto, de ser así, este dato podría tener consecuencias inmediatas para el desarrollo de la causa por violencia porque el supuesto hostigamiento fue el argumento que utilizaron los fiscales para pedir el secuestro del teléfono del ex presidente, lo que ocurrió el 9 de agosto por la noche.
En paralelo, el jefe de Estado promovió una acción judicial para que se les prohíba a los medios de comunicación y a las empresas Google, Facebook, X y Yahoo difundir sus fotos y videos íntimos, tanto los que ya se conocieron como los que podrían aparecer.
El fundamento es que se está afectando su honor y su imagen, y que se daña a sus hijos. Fernández se presentó en el fuero civil y comercial federal, “por derecho propio” y en representación de su hijo menor, Francisco, y pidió que se dicte una medida cautelar para responder a una situación de “urgencia extrema”.
“Recientemente se vienen publicando y difundiendo fotos y videos que falazmente se me atribuyen por parte de diversos medios y figuras públicas. Estas cuestiones que desde ya son falsas y maliciosas, solo buscan afectar la estabilidad familiar y salud psicofísica de mis hijos”, escribió Fernández en su demanda.
Como sea, Fernández persiste en negar las agresiones físicas que denunció Fabiola Yáñez. Para eso, según fuentes cercanas al ex mandatario, prepara una defensa incómoda y desagradable que pretende que sea sólo judicial y no trascienda a los medios de comunicación.
En consecuencia: El expresidente acordó con su defensa, encabezada por la abogada Silvina Carreira, que la defensa debe ceñirse estrictamente al expediente, y lo más lejos posible de los medios de comunicación. Esa decisión se fundamenta en dos razones: la primera, que no tiene sentido dar la batalla en los medios porque allí está todo definitivamente perdido.
