Aunque faltan más de dos años para las elecciones bonaerenses, en La Libertad Avanza ya se perfila una competencia interna por la candidatura a gobernador. Entre los nombres en carrera aparecen Diego Santilli, Diego Valenzuela, Sebastián Pareja, Cristian Ritondo y, con menos margen, José Luis Espert.
Apenas pasaron unos días desde las elecciones legislativas y en el universo libertario ya se desató una nueva disputa. Los principales referentes bonaerenses de La Libertad Avanza (LLA) comenzaron a moverse con el objetivo de quedarse con la candidatura a gobernador en 2027. La sucesión de Axel Kicillof se convirtió en una meta temprana para varios dirigentes que, aunque compartieron espacio en la campaña, ahora se miran con desconfianza.
Entre ellos, Diego Santilli se muestra como el aspirante con más visibilidad. Su ingreso al Gabinete nacional como ministro del Interior lo posicionó mejor que nunca en el armado político del oficialismo libertario. Durante la noche del triunfo legislativo, en el Hotel Libertador, anticipó su ambición: “Vamos a seguir luchando e ir por la provincia de Buenos Aires en 2027”. Días después fue más directo: “Me gustaría ser gobernador de la provincia de Buenos Aires”.
Sin embargo, su camino no parece despejado. En el mismo terreno aparece Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero y uno de los dirigentes del PRO con vínculo directo con Javier Milei. Valenzuela también dejó clara su intención: “En 2027 tiene que haber un candidato violeta en Buenos Aires”, declaró. Y agregó: “Inclusive no descarto que haya una PASO, que al candidato a gobernador lo elija el pueblo de la provincia”.
En el plano legislativo, Sebastián Pareja, actual diputado nacional y presidente de LLA en la provincia, trabaja en silencio pero no oculta su proyección. En su entorno aseguran que “tiene condiciones para transformarse en el candidato libertario para competir contra Kicillof”, aunque evita pronunciarse públicamente. Sus colaboradores lo impulsan como un dirigente de estructura y lo describen como el “armador bonaerense” del espacio.
También aparece Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO en Diputados, que fue uno de los arquitectos del acuerdo entre macristas y libertarios. El exministro de Seguridad bonaerense busca sostener su influencia en el armado provincial y ya cuenta con respaldo de varios intendentes. En ese grupo se ubica el marplatense Guillermo Montenegro, aunque desde su entorno niegan una candidatura propia. “Estamos trabajando con Ritondo y Santilli para que El Colo sea candidato y ganar la provincia en 2027”, respondieron desde el municipio.
Más rezagado quedó José Luis Espert, quien fue durante meses el candidato preferido del presidente Milei. Su aspiración a la gobernación se desinfló tras el escándalo por su vínculo con el empresario Federico “Fred” Machado, acusado de nexos con el narcotráfico. Aunque el diputado había asegurado: “Mi intención es gobernar la provincia de Buenos Aires a partir de 2027”, hoy su figura perdió peso dentro del oficialismo.
En la Casa Rosada, los movimientos se siguen con atención pero sin definiciones. Un funcionario reconoció que la competencia es “prematura”, aunque destacó que Santilli llega fortalecido. “Hace un año atrás medía muy mal, pero después cambió. Si logramos ordenar el Congreso y hacer pasar las reformas, el Ministerio del Interior se verá fortalecido y estará mejor posicionado que el resto”, señaló.
Otro dirigente del mismo espacio ofreció una visión más cautelosa: “Si sale mal va a ser el primer fusible. Se tendría que haber quedado en el Congreso, sin grandes sobresaltos”, dijo, en referencia a los riesgos de ocupar un ministerio en un gobierno de desgaste acelerado.
El tablero de 2027 dependerá también del futuro de las PASO, un tema que divide al oficialismo. Algunos funcionarios admiten que aún no hay decisión tomada. “No lo estamos pensando todavía. Dar una definición es muy precipitado, pero tiene sus pro y sus contras”, comentó una fuente. Otro asesor libertario fue más tajante: “Es muy probable que las eliminemos. No solo implican un costo abultado sino que ordenan a la oposición. Al oficialismo no le conviene”.
Mientras tanto, el espacio que llevó a Milei al poder empieza a mostrar sus fisuras. La discusión por la candidatura a gobernador bonaerense será una de las primeras pruebas para medir quién logra apropiarse del sello libertario en la provincia más grande del país.
