La droguería Suizo Argentina acumuló más de 100.000 millones de pesos en contratos estatales en menos de dos años de gestión libertaria. Su nombre apareció en los audios del exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, donde se mencionó el cobro de supuestos sobornos y hasta una conexión con la Secretaría General de la Presidencia.
La crisis política del oficialismo se profundizó tras los audios atribuidos a Diego Spagnuolo, exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y exabogado de Javier Milei. Allí, una voz que se adjudicó al exfuncionario afirmó: “La gente de la Suizo llama a los proveedores y les dice ‘escuchame, no va más el 5, vas a tener que poner el 8, lo traés a la Suizo y nosotros lo subimos a Presidencia. Por teléfono. Así se están manejando’”.
El escándalo estalló cuando se constató que Suizo Argentina SA multiplicó de manera descomunal sus negocios con el Estado. La empresa pasó de contratos por 3898 millones de pesos en 2024 a más de 108.000 millones en lo que va de 2025, un salto del 2678%. Ese crecimiento no tuvo relación con la inflación, que en el mismo período alcanzó apenas el 135% acumulado.
El mayor contrato lo firmó el Ministerio de Salud, encabezado por Mario Lugones, el 6 de marzo. La adjudicación fue por 78.267 millones de pesos, y Suizo Argentina resultó la única droguería que se presentó. En la compulsa compitió contra operadores logísticos como OCA, Andreani y el Correo Argentino. Andreani obtuvo una parte menor, de 20.130 millones.
La justificación oficial habló de “una nueva estrategia de ahorro” que habría reducido gastos. Sin embargo, el propio documento de adjudicación dejó constancia de que la Sindicatura General de la Nación no aplicó precios testigo al contrato. Además, el servicio adjudicado terminó en manos de una firma asociada, Log In Farma SRL, cuyo gerente, Jonathan Kovalivker, fue allanado por la Justicia sin que se lo encontrara en su domicilio.
Pero el Ministerio de Salud no fue el único organismo que favoreció a la droguería. El Hospital Posadas firmó en marzo otro contrato por más de 15.000 millones de pesos para provisión de medicamentos. La Armada, la Policía Federal, el Ejército y distintos hospitales nacionales también realizaron compras a la compañía.
En paralelo, el PAMI adjudicó 28 contratos en menos de 20 meses. Entre ellos, varias compras directas y compulsas abreviadas, un mecanismo que permite contratar sin la competencia habitual bajo el argumento de la urgencia. Los montos incluyeron operaciones millonarias en pesos y dólares, como la adquisición del medicamento Patisiran 10 mg, donde Suizo Argentina desplazó a proveedores internacionales.
Algunas compras compartidas con otras droguerías superaron los 1.100 millones de pesos, destinadas a hospitales y policlínicos del conurbano bonaerense. También se registraron contrataciones exclusivas, como guantes médicos por 17 millones de pesos o suplementos especiales por 11 millones. La mayoría se canalizó sin publicidad en el portal oficial Compr.Ar, lo que alimentó aún más las sospechas.
La investigación judicial avanza sobre operaciones por fuera de los registros públicos, como la denuncia de una compra de 15.000 millones desde ANDIS que no figura en el sistema de compras estatales. Mientras tanto, la empresa mantuvo silencio ante las consultas.
La magnitud del caso refleja un patrón evidente: en menos de dos años de Milei, Suizo Argentina recibió más contratos que en toda la gestión de Alberto Fernández. El vínculo entre la droguería y el Gobierno quedó expuesto no solo en las adjudicaciones millonarias, sino también en los audios de un funcionario que fue parte del círculo más cercano al Presidente.
El oficialismo intentó minimizar la crisis, pero la Justicia avanza con allanamientos y testimonios que comprometen a varios organismos estatales. Lejos de despejar dudas, cada dato nuevo confirma lo que se sospechaba desde el comienzo: el escándalo Suizo Argentina no es un hecho aislado, sino un símbolo de la opacidad y los privilegios en la gestión libertaria.
