Se realizó la reunión entre los trabajadores de la salud y el Intendente. Reclamaron que se solucione el conflicto salarial y pidieron explicaciones sobre la deuda de $600.000 que el Municipio tiene con ellos desde 2004.
Por César Morielli
Finalmente se dio la reunión que habíamos adelantado en La Noticia Web: el Intendente Ricardo Ivoskus con la Asociación de Profesionales del Hospital Thompson y los representantes de los Centros de Atención Primaria, que consiguieron la audiencia a través de la mediación de César Chaher, presidente del Concejo Deliberante. Estuvieron presentes el secretario de Hacienda Maudillo Dieguez y el secretario de Salud, Dr. Fernando Tejo.
Este encuentro era esperado por los trabajadores, que habían presentado denuncias por discriminación laboral a Tejo y Dieguez, por dejarlos afuera del aumento a los municipales. Sumado a que unos días antes habían participado de la Comisión de Salud del Legislativo, donde les dijeron que pelearían por las demandas que realizan e intermediarían con el Ejecutivo y la cartera de Salud. Los trabajadores se habían ido muy entusiasmados de aquella reunión y el presidente de la comisión de Salud, Rogelio Puebla, mostró similar entusiasmo.
El Dr. Marcelo Regner, presidente de la Asociación de Profesionales, dijo que la reunión con el Intendente fue “una puerta de entrada para el diálogo, si bien no se definió nada puntual, se acordó formar comisiones de discusión, que generen propuestas e ideas y se realice el cumplimiento de políticas firmes de salud junto a las secretarías del área y a la de Hacienda”.
Justamente, la secretaría encabezada por Diéguez, confirmó que el aumento de $120 a los municipales se hará efectivo para los trabajadores de la salud en retroactivo a partir del 1ro.de julio. En torno a esto, el Intendente Ivoskus fue muy claro, dijo que no hay más fondos para futuros aumentos.
Otro tema caliente fue lo sucedido en el recinto Legislativo minutos antes de la reunión: se pedía la aprobación de la ordenanza por la cual se reconoce como legítimo el pago de deuda de $601.054.42 en relación al reconocimiento por ascenso de profesionales (recategorización) de la Salud, en el período de 01/03/94 al 31/12/02 por parte del Municipio. Sin embargo, desde la minoría oficialista en el recinto, se expresó que: “…el monto que se pretende aprobar, significaría para el área de Salud de nuestro municipio un gasto excesivo, el cual se podría emplear en brindar mayores beneficios a la población. (…) aconsejamos desestimar el proyecto de Ordenanza y derivar el presente expediente AL ARCHIVO…”. Con esta manifestación, los legisladores del Intendente desestimaban la legítima deuda que el Municipio tiene con los médicos, creían excesivo el gasto y aconsejaban usar el dinero para otra cosa.
Cuando los trabajadores le reclamaron esto a Ivoskus, el Intendente dijo que desconocía esa moción de no votar la Ordenanza y que estaba en desacuerdo con esa práctica. Afirmó que recomendaría que se vote la positiva en la próxima oportunidad. Dieguez ni siquiera abrió la boca. Es que se sospecha que la orden de no aprobar el pago de la deuda vino desde su oficina. Según el Regner “esos seiscientos mil pesos estaban estipulados en el presupuesto del año pasado, no sé en que se habrán gastado”. Fue una pequeña novela en el Concejo que traerá cola de no haber una definición favorable para los trabajadores.
Este evento puso en duda el efímero momento de consenso que habían logrado los trabajadores de la salud con la Comisión del área el día jueves 7, a tal punto que la reunión del día 14 se postergó una semana. Metieron a los médicos en el freezer. Es que algunos del Legislativo que trabajan para Ivoskus e integran la Comisión, necesitan tiempo para entender por qué se cometió la injusticia de no aprobar la Ordenanza que exige el pago de esa deuda. Nadie sabe nada y lo cierto es que la bancada oficialista no bajó al recinto y la sesión se quedó sin quórum, también por la colaboración involuntaria de la ausencia de Eduardo Bustos.
¿QUE PASA CON SIMAO?
El empleado municipal y patotero que con sus amenazas y agravios generó la renuncia del director del Hospital Thompson, el Dr. Francisco Mosso, fue visto en el brindis de cierre de la EPSam. El círculo íntimo del Intendente suele festejar cada cierre exitoso de la feria, y descorchan algún champagne para celebrar. En ese contexto se lo vio al tal Simao a los insultos con una persona del lugar.
Seguramente Simao estaba enojado; quizás ya se había enterado que después de mucho trabajar como empleado municipal, será sancionado de alguna manera que aún está por definirse. El Intendente Ivoskus había declarado para “Román Express”: “ya corrí traslado a las personas correspondientes para que tomen conocimiento del tema y apliquen las sanciones que correspondan”. Mientras que el secretario de Salud se dijo y desdijo sobre Simao. Primero afirmó que con Mosso “Simao sólo tuvo una charla de café” pero luego admitió que “de oficio ya le apliqué un apercibimiento”. O tomar café es digno de reto o bien, Simao toma café con tanta vehemencia que merece apercibimientos de oficio.
La Salud de San Martín parece pender de un hilo delgado. Simao tiene las tijeras en la mano para cortarlo; y algunos dicen que Diéguez, el cocodrilo en el bolsillo.

