«Las guardias están sobrepasadas en todos los hospitales», dice un doctor, mientras que otro habla del problema de los insumos: «Llegan a cuentagotas».
El episodio sucedido hace unas semanas en un hospital de La Boca, donde un medico de guardia comenzó a preguntarle a quienes esperaban para ser atendidos de donde venían, abrió un debate sobre a quienes debe atender un hospital zonal.
¿El hospital de La Boca debe atender solo gente de la zona? ¿El de San Martín, solo gente de San Martín? La respuesta no es simple, ya que detrás hay historias de falta de personal, falta de insumos e infraestructura débil.
De las 10 millones de personas que habitan en GBA, solo el 30% posee obra social, por lo que el otro 70% depende de la salud pública. En este universo, al igual que sucedió en el hospital de La Boca, la gente se atiende en distintos hospitales, no solo en el de su zona de residencia.
A un medio colega, un empleado de la salud le dijo: “Para los que trabajamos en el sistema público de salud de Ciudad esto que vimos ahora no es nada nuevo. Por ejemplo, en el Gutiérrez de CABA, la estadística marca que de cada 10 pacientes que se atienden en general por guardia, solo 2 viven en Capital. El resto es de la provincia de Buenos Aires o de otras jurisdicciones”.
Las guardias están sobrepasadas, ya que no cuentan con los insumos suficientes para atender rápidamente a esas 7 millones de personas que requieren salud pública.
“Las guardias están sobrepasadas en casi todos los hospitales. Por el impacto de la crisis económica y porque tenemos nuevos pacientes que tuvieron que desafiliarse de obras sociales o prepagas. No obstante, los casos catalogados como ‘rojos’ o ‘amarillos’, por el grado de urgencia, se atienden o derivan en menos de una hora”, explicó al diario Clarín el director de un servicio del Hospital San Martín de La Plata.
Las historias de pacientes que no aguantan la espera que requiere el incapaz sistema de salud son múltiples. Por ejemplo, en enero de 2022, en la guardia del Hospital Municipal Dr. Diego E. Thompson de San Martín, los familiares de un paciente comenzaron a agredir a los médicos por la demora en la atención.
El principal problema es la falta de insumos: “Llegan a cuentagotas. Eso lo tenemos que evaluar día a día”, dijo una medica al respecto.
Sobre esto, en el gobierno de Axel Kicillof se realizaron obras en 87 hospitales y se triplicó el número de camas de terapia intensiva, lo cual representa un aporte enorme. Sin embargo, al igual que con lo hecho por el gobierno de la Ciudad, nunca es suficiente, ya que la población del AMBA sigue aumentando y los insumos siempre son insuficientes.
