En la provincia de Buenos Aires el apellido Scioli mide bien y por ello, además de José Scioli, quien está buscando un lugar en las nóminas es Nicolás Scioli. El primero es Secretario General de la Gobernación y el segundo coordinador Ejecutivo del Organismo Ambiental.
En la provincia de Buenos Aires el apellido Scioli mide bien. Pero además de la fuerza del nombre, los hermanos del gobernador, Nicolás y José, tienen intención de ser candidatos no sólo para ayudar a su hermano sino por expectativas de crecimiento político propio.
El menor, Nicolás, quiere postularse a Senador provincial. Formó parte del directorio del BICE antes de desembarcar en la provincia, y renunció a la cuestionada LAFSA.
Es el coordinador Ejecutivo del Organismo ambiental de la provincia. No participa de la mesa chica del gobernador, aunque, al igual que Daniel, le gustan las cámaras. Muchas veces, el primer mandatario bonaerense debió decirle que baje el perfil. Pero esta vez Nicolás quiere tener un rol que le permita estar más cerca de la rosca política. Por esto quiere ser candidato por la primera sección electoral.
Sin embargo, no le será sencillo pelear por un lugar en la lista ya que hay varios caciques que reclamarán lugares. Tres de Febrero, José C. Paz e Ituzaingó son algunas de las localidades que ya tienen candidatos anotados.
Por su parte, José Scioli, Secretario General de la Gobernación, es un hombre que viene siendo fija para acompañar a Néstor Kirchner en la lista del Frente para la Victoria. El funcionario afirma públicamente que quiere acompañar a su hermano “hasta el 10 de diciembre de 2011”. De esa manera marcó el terreno para su posible incursión electoral. En las últimas semanas abandonó el bajo perfil que lo caracteriza y se animó a encabezar actos públicos.
Sin embargo, José prefiere poner un freno a las especulaciones sobre su postulación y asegura: “A mi nadie me ofreció nada, y si lo hicieran, lo evaluaría junto a Daniel”.
José Scioli asegura que nunca habló con Néstor Kirchner sobre candidaturas. Sabe también que el matrimonio presidencial se inclina por sorprender con los nombres de las nóminas y que prefieren candidatos que no hayan estado en danza.
