Luego de la reestructuración de deuda externa argentina, aproximadamente 11.000 millones de dólares quedaron en default. Estos "fondos buitres" o "holdouts" han iniciado diversas demandas en tribunales de EE.UU. y otros países, obteniendo sentencias favorables. Deriva su nombre de las aves carroñeras que sobrevuelan a sus víctimas esperando que se mueran para devorarlas.
Por Alejandro Phatouros, concejal de San Martín
Los "fondos buitres" acechan a países en riesgo o con crisis muy profundas para comprar sus deudas públicas por monedas, y luego reclamar su pago a un precio muy superior al que en realidad desembolsaron al adquirirlas. Actualmente Argentina está sufriendo un acoso sistémico de “fondos buitres” teniendo que enfrentarse a unos 50 juicios pendientes.
Así, Elliot Associates compró una porción de la deuda peruana cuyo valor nominal era 20,7 millones de dólares en 1996 a precio reducido de 11,4 millones, y después obligó a Perú a pagar en 2001 un rescate de 56 millones de dólares para evitar el bloqueo del sistema de pagos de Perú a sus acreedores, lo que hubiera significado para el país un default.
Lo mismo sucedió con Liberia, la república Democrática del Congo, Zambia, Nicaragua, y en tantos otros países. Ahora le tocó a la Argentina enfrentarse a estos usureros financieros y ya se puede imaginar el futuro de Grecia, España, Italia, Portugal, Irlanda, donde los “buitres” compran a precio de ganga y precipitadamente sus deudas que ya no se calculan en millones o miles de millones sino en millones de millones.
La Corte Suprema de Ghana estableció desde el 2 de octubre pasado que la Fragata Libertad quede amarrada en un puerto ghanés. El embargo de la Fragata Libertad es un ataque a la soberanía política argentina. Para destrabar este asunto, y luego de varios intentos por vías diplomáticas, la Argentina solicitó al Tribunal del Derecho del Mar, mediante una medida cautelar, que permita a la fragata abandonar Ghana. Este tribunal, con sede en Hamburgo, es el órgano judicial de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar a la que adhirieron tanto Ghana -en 1983- como Argentina -un año después-.
Además de las críticas, desde la oposición hubo pedidos de que el Gobierno pagara la multa establecida por la justicia ghanesa para levantar la retención dispuesta a pedido del fondo buitre NML-Elliot que reclama el pago de 370 millones de dólares por bonos en default. Pero la Presidenta Cristina F. de Kirchner desoyó el pedido y dijo: "Es mentira lo que dicen algunos lenguaraces de que (los fondos buitres) son inversores. Tuvieron dos oportunidades, en 2005 y 2010, y no quisieron reestructurar la deuda a la que ingresó el 96 por ciento de los acreedores. Por eso cuidamos las divisas que necesitamos para importaciones, turismo, para pagar deuda a privados y las deudas que otros contrajeron. No pagaremos deuda a costa del hambre y la exclusión", enfatizó Cristina. “Se podrán quedar con la fragata, pero no con nuestra libertad, la soberanía y la dignidad”, agregó.
El 15 de diciembre el Tribunal del Derecho del Mar ordenó la “inmediata liberación” de la nave. Esta lección ha planteado claramente cómo hay que pararse cuando la soberanía y la dignidad de un país están en juego. Como dijo Cristina: “Si uno recorre la historia sabrán que nuestro país ha sido atravesado por estas dos corrientes: los que planteaban que ante lo que decían los de afuera había que agachar la cabeza. Y los otros, que como esta Presidenta, creen que hay que seguir defendiendo la dignidad de la nación y los intereses de la misma. Tuvimos razón y se hizo lo que tenía que hacerse".
