El líder del Consejo de Fútbol tiene entre sus preferencias a varios entrenadores para una hipotética salida de Battaglia.
El principal objetivo de Boca es clasificarse a la próxima Copa Libertadores de América, acaso la máxima obsesión del club desde la su última conquista en 2007. Sin embargo, también está la Copa Argentina, en la que enfrentará a Talleres de Córdoba en la final del 8 de diciembre.
Todo apunta a que Sebastián Battaglia seguiría siendo el entrenador de la Primera División a partir de enero, si es que se termina sellando el boleto al torneo internacional. Pero, si no todo sale como se espera, el vicepresidente del club, Juan Román Riquelme, ya tiene en la mira algunos nombres.
Un nombre que gusta mucho es el de Ricardo Gareca. El Tigre está al frente de la Selección de Perú, disputando la clasificación al Mundial de Qatar 2022 en las últimas cuatro fechas de Eliminatorias Sudamericanas. Si Boca quisiera tener un nuevo entrenador en enero, la opción del exdelantero no sería viable.
El primer candidato firme es uno que ya sonó en otras oportunidades: Eduardo Domínguez. El actual entrenador de Colón tiene contrato vigente hasta diciembre de 2022 y el próximo año tendrá la Copa Libertadores tras haber sido campeón de la Copa LPF. El yerno de Carlos Bianchi fue muy pedido por los hinchas tras la salida de Russo, cuando finalmente asumió Battaglia. También fue una posibilidad cuando Gustavo Alfaro llegó en 2019.
El otro nombre es Jorge Almirón. El fútbol que logró jugar en Lanús, más allá de que sus experiencias posteriores no fueron las mejores, también es algo que atrae a Riquelme. Tras su último paso por el Elche, de España, el DT está sin trabajo desde febrero de este año, pero ahora aparece como la principal alternativa del Granate, que está a la búsqueda de un entrenador y piensa justamente en el entrenador que le dio tres títulos y lo llevó a la final de la Libertadores.
Información: TyC Sports
