A raíz de las bajas de los clubes, todo parecía indicar que la nueva competencia tenia los días contados, sin embargo, los clubes aun siguen vinculados con el contrato que firmaron el domingo y en caso de querer salir tendrán que pagar una indemnización millonaria.
En una semana totalmente alborotada para el futbol europeo, donde se pasó en 72 horas de anunciar una Superliga con los 12 clubes más poderosos económicamente a la cabeza, a que se caiga casi por completo por la baja de los conjuntos ingleses principalmente. En las últimas horas, informó Vozpopuli, medio español, que los clubes a pesar de los comunicados emitidos, no están fuera de la Superliga, ya que los vincula un contrato y en caso de salir tendrían que pagar una multa de 300 millones de euros.
Tal como había dicho Florentino Pérez, Presidente del Real Madrid y de la Superliga Europea, los clubes no podrán salir de esta nueva competencia porque firmaron un contrato vinculante, sin embargo, horas más tarde a la entrevista que le brindó al Chiringuito, parecía que las palabras del mandatario merengue tenían poca relevancia, ya que ante la presión de la UEFA y la FIFA, sumado al rechazo de la mayoría de los aficionados, los clubes se empezaron a bajar, por lo menos de forma informal. Los seis equipos ingleses, los tres italianos y los tres españoles aún están dentro de la competencia, y en caso de querer salir oficialmente tendrían que pagar 300 millones. Esta suma tiene que ver con el préstamo que le brindo la principal empresa promotora, JP Morgan, al nuevo torneo, préstamo de 3.500 millones de euros, que sería repartido en los clubes para disputar esta competencia.
Según las condiciones del contrato, aquellos clubes que decidan abandonar la competencia están obligados a pagar una indemnización equivalente a la parte que iban a recibir cuando arranque la temporada (y que debían devolver con el paso de los años con un interés).
Por su parte desde el banco estadounidense también se manifestaron acerca de ser los principales financiadores de esta liga, en dialogo con EFE, un portavoz de la empresa dijo: “Claramente juzgamos mal cómo se vería este acuerdo en el conjunto de la comunidad futbolística y cómo impactaría sobre ella en el futuro. Aprenderemos de esto».
