La confirmación de que el PRO y La Libertad Avanza no avanzarán en la conformación de un interbloque también debilitó la chance de que la presidencia de la Cámara de Diputados quedara en manos de Cristian Ritondo. Ese escenario había sido uno de los rumores más persistentes en los primeros meses del gobierno de Javier Milei, y volvió a cobrar fuerza en la antesala de las elecciones. No obstante, tras el resultado favorable para el oficialismo, Martín Menem queda afianzado en ese puesto, mientras que el titular del PRO bonaerense empieza a posicionarse como un articulador central.
Durante el encuentro de este miércoles, además de debatir sobre la identidad partidaria y el rumbo electoral del espacio, el PRO analizó los números del 26 de octubre, jornada en la que el partido registró buenos desempeños en los distritos donde se mantuvieron acuerdos con La Libertad Avanza.
Entre quienes promovieron esas alianzas estuvo Ritondo, con una presencia destacada especialmente en Buenos Aires y la Ciudad. “Cristian terminó salvando al PRO en ese sentido”, sostuvo el diputado Martín Maquieyra, quien valoró el rol del jefe del bloque y anticipó una “interacción muy buena entre el Ministerio del Interior” —conducido por Diego Santilli— y el propio Ritondo en la Cámara baja.
En esta línea de entendimientos, también se destacó que Mauricio Macri dejó margen para que cada distrito definiera sus acuerdos según lo considerara conveniente, habilitando un abanico que fue desde sociedades electorales con el oficialismo hasta presentaciones independientes. En ese esquema, las mejores cifras llegaron desde los territorios donde la coordinación entre la Casa Rosada y el PRO funcionó con mayor sintonía.
La capacidad de diálogo de Ritondo, su relación con el Gobierno, su trayectoria parlamentaria, el ingreso de un dirigente del PRO al Gabinete y las dudas que despierta la figura de Martín Menem explican por qué su nombre apareció de manera recurrente como posible titular de Diputados. Sin embargo, desde el partido aclaran que la definición final pertenece exclusivamente al Presidente, más allá de preferencias internas.
“Hoy existe una lógica según la cual Cristian será mucho más útil uniendo cabos entre la oposición dialoguista que presidiendo la Cámara. Es un buen articulador”, señaló Maquieyra. En su última reunión con Javier Milei, se destacó el aporte del PRO —y particularmente de Ritondo— tanto en la campaña como en el respaldo a iniciativas parlamentarias, reforzando la idea de que se requiere un perfil como el suyo para sostener esa tarea política.
Tras los comicios, La Libertad Avanza revalidó una mesa política ampliada que, por su composición y funciones, terminó consolidando a Menem al frente de Diputados. El propio Maquieyra coincidió con esa lectura al afirmar que “todo indica que seguirá siendo Presidente de la Cámara”. El riojano es quien encabeza en este momento las negociaciones por el Presupuesto 2026. Se anticipa que el debate comenzará recién en diciembre y, pese a los escasos canales con sectores aliados —varios bloques quedaron al margen de la interlocución con el Ejecutivo—, se espera un nuevo dictamen.
Con la opción del interbloque descartada y sin la presidencia de la Cámara como vía de integración, otro mecanismo de acercamiento al Gobierno es el ingreso al Gabinete, como ocurrió con Santilli. Según Maquieyra, “ya hay más dirigentes del PRO que de otras fuerzas dentro del gobierno, al menos aquellos que provenían del PRO. Creo que esto refleja que el Presidente elige a las mejores personas de los mejores partidos que comparten esa visión y ese camino, por lo que será una decisión del presidente y la respetaremos, pero es positivo que nuestro partido esté tan bien representado en el gobierno”.
El legislador pampeano sostuvo, tras la reunión encabezada por Macri, que el PRO hoy puede ofrecer tanto perfiles ejecutivos —como el del propio Santilli— como la capacidad de construir acuerdos legislativos en el Congreso.
Desde la bancada amarilla, la idea es mantener la postura actual, “pero siempre garantizando la gobernabilidad”. La mayoría del partido considera que puede aportar más desde un lugar autónomo, acompañando y buscando mejorar las iniciativas oficiales sin integrarse formalmente al Gobierno. Aun así, admiten que es un debate que requerirá tiempo: se trata de decidir si la mejor estrategia es consolidarse como alternativa o sumarse a la gestión nacional, del mismo modo en que otras fuerzas se incorporaron al PRO durante Cambiemos.
En esa línea, Macri insistió en la necesidad de sostener el apoyo a las reformas y al plan trazado por el Gobierno, con el que el PRO mantiene coincidencias programáticas. De cara al próximo turno electoral, adelantó que se evaluará la situación en cada provincia, además de la competencia presidencial, antes de tomar cualquier definición.
