«Si no quisieron escuchar en el Congreso, van a escuchar en la Justicia», advirtieron distintas organizaciones en un comunicado conjunto.
Tras la maratónica sesión en la Cámara de Diputados que le dio luz verde a las modificaciones en la Ley de Glaciares, desde Greenpeace Argentina convocaron la ciudadanía a realizar la denuncia colectiva más grande de la historia. Para la misma convocaron a diversas organizaciones como Fundación Ambiente y Recursos Naturales y Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas para difundir el reclamo
«Tras la sanción de la reforma de la Ley de Glaciares en un proceso viciado y a espaldas a la sociedad, que ha ignorado a miles de personas que exigieron proteger el agua, las organizaciones Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeAA) y Greenpeace convocan a la ciudadanía a sumarse a una demanda colectiva para frenar este retroceso.», comienza el comunicado conjunto con el que se busca visibilizar el reclamo para evitar la minería indiscriminada en zonas geográficamente sensibles para la población.
“Hoy la respuesta está en manos de todas las personas: la ciudadanía será la protagonista de la lucha por recuperar la ley. Si no quisieron escuchar en el Congreso, van a escuchar en la Justicia”, advirtieron desde las organizaciones, dando inicio a una nueva etapa en la defensa de las reservas hídricas del país.
Cabe destacar sobre este mismo tema existe un antecedente reciente que posiciona al tema medioambiental como uno con un fuerte poder de convocatoria. Hay que recordar que en las audiencias públicas previas al debate en el recinto, se anotaron 100 mil personas, un hecho sin precedentes para la política nacional.
Desde que se lanzó la convocatoria ayer por la mañana, ya se inscribieron más de 680.000 personas.
Las organizaciones advierten que, lejos de cerrar el conflicto, esta decisión «abre una etapa de participación ciudadana en defensa del agua, para reafirmar la voluntad de la sociedad que ya expresó su rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares». Además, añadieron: «Esta reforma pone en riesgo el acceso al agua y por lo tanto la vida de millones de argentinos y argentinas y los ecosistemas que dependen de los glaciares y el ambiente periglacial».
