El histórico referente del radicalismo bonaerense se mostró en congruencia con los lineamientos generales de la norma impulsada por el Ejecutivo nacional. “Creo profundamente en la necesidad de llevar adelante en este terreno como en otros procesos de desregulación que democraticen la sociedad”. A su vez, se refirió a la situación similar que vivió Raúl Alfonsín en la década del 80 cuando intentó elevar una nueva reglamentación para los medios. El factor Magnetto.
El referente de la UCR bonaerense Leopoldo Moreau hizo un paralelismo de lo sucedido en la década del 80 con Alfonsín y el actual enfrentamiento del gobierno nacional con Clarín: “En su momento, hubo una pulseada muy importante también entre Raúl Alfonsín y el Grupo Clarín, que no tenía la magnitud que hoy tiene, pero quería tenerla, y entonces quería que le derogáramos el artículo 45 de la ley de radiodifusión. A pesar de ser una ley de la dictadura establecía un límite muy concreto e impedía la multiplicidad de licencias. Como el gobierno de Alfonsín no derogaba el artículo 45, se inició una puja muy fuerte”.
“Cuando Alfonsín pierde las elecciones parlamentarias del 87, envió al Congreso en abril del 88 un proyecto de ley de radiodifusión que era mucho más restrictivo que el actual en materia de distribución de licencias de radio y TV y, además, ya incluía a los canales de cable como sujeto individual de las licencias. Lo envió porque estaba finalizando su mandato y ya intuíamos que el gobierno que venía seguramente iba a dejar sin efecto el 45, algo que finalmente ocurrió. Eso dejó abierto el camino a que cualquier grupo pudiera tener la cantidad de licencias que su poder económico le permitiera. Apenas asumió Menem, pasó lo que todos sospechábamos, derogó el artículo 45 y privatizó Canal 13 en manos de Magnetto y allí empezó el fenómeno de acumulación de licencias”, sentenció el dirigente.
Respecto a la nueva ley de medios, Moreau sostuvo: “Por supuesto que son contextos históricos y circunstancias diferentes. El escenario era distinto, nosotros queríamos evitar que se formara una concentración monopólica. Ahora se trata de desregular una concentración monopólica. En ese sentido hay una similitud, que la democracia en aquella etapa y en este, intenta no estar condicionada por grupos corporativos”.
El referente radical, se mostró a favor de la ley: “El radicalismo se abstuvo en la votación, obviamente yo no hubiera hecho, yo hubiera votado a favor de la ley de medios, porque más allá de los detalles de la ley que puede uno mejorar o modificar, la línea general responde estrictamente a los principios que inspiraron la ley que envió el gobierno radical de Raúl Alfonsín. Pero no sólo por eso, sino también porque creo profundamente en la necesidad de llevar adelante en este terreno como en otros procesos de desregulación que democraticen la sociedad”.
