Una es uruguaya, la otra porteña, y ambas surgieron de los ciclos de Marcelo Tinelli. Rescatadas por el director Claudio Segovia, son compañeras de Gasalla en la revista que estrenaron el viernes. Confiesan la altísima exigencia que sufrieron en los ensayos, y el golpe en la columna que vivió la bailarina de la vecina orilla.
Cada una representa, a su modo, a la morocha rioplatense. En el caso de Fernández, con un rubio autoimpuesto que no logra -ni busca- ocultar las raíces. Ambas son las mujeres elegidas por Claudio Segovia para secundar a Antonio Gasalla en la revista Maipo siempre Maipo, quizá -por envergadura, publicidad, carga simbólica de cumplir cien años como sala- el lanzamiento teatral del año.
-¿Cómo se encuentran con sus participaciones en la obra?
Ximena Capristo: -Me siento muy bien. Estuvimos ensayando mucho tiempo. Esta es una obra que requiere una dedicación muy fuerte en los ensayos, para que las cosas puedan salir como quiere el director, Claudio (Segovia). El está acostumbrado a hacer las cosas así. Está en todo, hasta en el último de los detalles. Vinimos muy bien, con todo ese proceso, y la verdad que estaba muy ansiosa por estrenar luego de tanto trabajo. Se generó mucha expectativa, con relación a la obra. Todo el mundo me preguntaba y me pregunta. Se hizo rogar un poco, pero vos viste: las cosas buenas se hacen rogar.
“La verdad que estoy re-feliz, muy contenta. Un poco dolorida, porque tuve una lesión durante los ensayos del Maipo el viernes de la semana pasada”, dijo Claudia Fernández.
