Los empresarios sostienen que no pueden hacer frente a los costos con el actual valor del boleto y los subsidios del Estado.
El aumento de los costos para las empresas de colectivos y la poca capacidad para afrontar los pagos podría derivar en una paralización total en los servicios durante los primeros días de marzo: el reclamo es la falta de actualización del costo del pasaje o, en su reemplazo, un aumento del subsidio por parte del Estado.
La semana pasada, las cinco cámaras de empresas de colectivos del AMBA (Aaeta, Cetuba, Ceap, Ctpba, y Ceutupba) enviaron una carta documento al ministro de Economía, Luis Caputo, reclamando el «cumplimiento del marco normativo que determina el ingreso que necesitan los operadores de colectivos del AMBA».
Desde una de las cámaras, expresaron que «si no aumenta el valor del boleto o el subsidio para cubrir los costos, en la primera semana de marzo dejarán de prestarse los servicios, ya sea por conflicto sindical o porque las empresas no podrán comprar el combustible para hacer funcionar a las unidades».
Según datos proporcionados por las propias empresas, en enero la baja de unidades en circulación fue de aproximadamente un 8%, mientras que en febrero esta disminución se redujo al 4%. La recuperación parcial de colectivos en circulación en ese mes coincidió con el aumento del boleto mínimo, que pasó de 77 a 270 pesos.

Las cámaras empresarias alegan que el boleto mínimo de 270 pesos implica una tarifa promedio de 200 pesos por usuario debido a los descuentos que hay por boleto integrado y atributo social (boleto estudiantil, descuentos a jubilados, etc.).
El 6 de febrero, el boleto mínimo de colectivo pasó a costar $ 270 y tuvo un impacto en la cantidad de pasajeros, ya que se redujo en 7 % con respecto al mismo mes del año pasado. Esperaban, incluso, menos pasajeros.
Según las empresas, el costo real de cada pasaje debería ser de 1.000 pesos. Hoy, el boleto promedio que paga el pasajero, con los descuentos, es de 200 pesos, y el Estado aporta 400 pesos de ese pasaje. Ante esta situación, las empresas plantean la necesidad de un aumento del subsidio estatal o un incremento en la tarifa a abonar por los pasajeros.
Si este aumento de 600 a 1.000 lo asumiera el pasajero, el boleto mínimo se elevaría a 670 pesos. Pero, si se considera además el impacto del incremento salarial dispuesto para los choferes, que eleva el salario a 737 mil pesos a partir de marzo, el costo del pasaje podría aumentar en otros 200 pesos, alcanzando un valor de 1.200 pesos por el boleto mínimo.
Desde la Secretaría de Transporte, dirigida por Franco Mogetta, justificaron el último incremento y explicaron que «las tarifas fueron calculadas en base a una menor participación estatal en el sistema de transporte a través de subsidios, y por eso se avanzó en esta actualización de tarifas que arrastraban años de atraso».
