Tan sólo un mes después de las elecciones, la alianza ya es historia: al quiebre generado por las desavenencias entre Stolbizer y Carrió, ahora se sumó la UCR, que a partir del 10 de diciembre tendrá bloque propio en la Legislatura bonaerense. Los diputados de Cobos también formarían una bancada aparte. Así, la alianza que amenazaba al PJ, termina fragmentada en cuatro espacios distintos.
El llamado al diálogo político que la presidenta Cristina Kirchner realizó el pasado 13 de julio, bien podría ejemplificar el “efecto mariposa” de la Teoría del Caos: esa convocatoria disparó una serie de hechos encadenados que terminó impactando en la oposición de una manera impensada, fragmentándola a poco menos de un mes de haber derrotado al oficialismo.
El cisma que se produjo entre las dirigentes principales de la Coalición Cívica, Margarita Stolbizer y Elisa Carrió, ya había tenido su correlato en la Legislatura bonaerense, pero ahora el conflicto se extendió a otra de las patas de la alianza electoral llamada Acuerdo Cívico y Social, la Unión Cívica Radical.
El pasado 22 de julio, tras una reunión en el instituto porteño Hanna Arendt, dirigentes de la ya antigua Coalición Cívica formalizaron la ruptura en la Legislatura bonaerense, por lo que el GEN (que engloba a los dirigentes que responden a Margarita Stolbizer) y el ARI (los que reportan a Elisa Carrió), tendrán bloques diferentes en ambas cámaras provinciales. Lo que restaba saber era qué papel jugaría la UCR.
NI GORDOS NI FLACOS
“No engordo flacos”, dijo uno de los dirigentes más importantes de la UCR bonaerense en los pasillos de la Legislatura bonaerense sin prestar atención a quien lo escuchaba. Hacía referencia a que a partir del 10 de diciembre, en la Cámara baja bonaerense, el ARI va a tener 9 diputados y el GEN otros 11. Y como el radicalismo tendrá 9 diputados, no ve por qué fortalecer a cualquiera de las otras dos fuerzas.
Esto significa que la alianza que hasta hace unos días asomaba como el principal enemigo del oficialismo en la Cámara baja provincial y recordaba viejos tiempos de bipartidismo, ahora estará partida en cuatro pedazos, si se cuentan los 6 diputados del cobismo, que también formarían bloque propio.
El oficialismo es entonces el único favorecido ante estos quiebres, ya que a partir del 10 de diciembre contará con un bloque de 37 diputados y si bien con ese número no alcanza a la mayoría (de 47 diputados), tiene buenas chances de negociarla si se encuentra ante todos estos bloques fragmentados.
Distinto hubiera sido si el Acuerdo Cívico lograba llegar unido hasta el recambio de legisladores, ya que habría conformado un bloque de 35 diputados, lo que hubiera representado un escollo más difícil de enfrentar.
Ahora se espera un efecto dominó del fin del Acuerdo Cívico en los Concejos Deliberantes de toda la provincia. Un ejemplo es el caso de La Plata, en donde esa alianza ya se halla dividida en tres partes
