Eriverto Juárez es miembro de la cooperativa Qollasuyo, y junto a una gran cantidad de compatriotas están organizados en quintas para la producción y venta de frutas y verduras. Son más de 15 mil los bolivianos que residen en Pilar. Gonzalo Lantaron es miembro de IADEPP y realiza un trabajo de respaldo a las comunidades extranjeras en la región. La mirada sobre el golpe de estado en Bolivia.
Gonzalo Lantaron, de IADEPP, y Eriverto Juárez, presidente de la cooperativa Qollasuyo y miembro del frente Juntos Somos Más, visitaron Radio UrbanaBA para dialogar sobre el trabajo que realiza la comunidad boliviana en Pilar y sobre el golpe de estado que se realizó en Bolivia el pasado fin de semana.
“No es lindo hablar de estos temas. Siempre reflexionamos en el marco de los supuestos y hoy tenemos un nuevo golpe de estado en la región, a pesar de que algunos tibios y con intereses mezquinos se niegan a calificar. Y otros lo relativizan”, comenzó diciendo Lantarom.
Heriberto Juárez explicó la situación de sus compatriotas en la región: “Estamos agrupados. Tenemos un objetivo que es tener nuestro propio mercado, y en el futuro poder trabajar en áreas de industrialización. Queremos firmar algún convenio con alguna universidad que nos pueda enseñar. Para trabajar somos buenos pero muchas cosas se nos escapan”.
¿Cómo está el tema de los quinteros y los que trabajan la tierra en Pilar?
GL: “Son una comunidad absolutamente trabajadora, respetuosa del uno y del otro. Nosotros somos cosmopolitas y argentinos y nunca podemos dejar terminar de hablar al otro. Ellos se escuchan, se agradecen. Producen el 80% de lo que comemos de frutas y verduras, y nunca tuvieron una mirada desde el estado sabiendo que son un sector del desarrollo, agropecuario, industrial y de la economía. No hay restaurant que no se nutra de lo que produce la comunidad boliviana. Y ahí falta coordinación”.
“Estamos trabajando un proyecto sobre las tres rondas de venta del mercado. La gente compra antes de que se madure, y lo que no madura se tira. La comunidad agrego el gesto solidario de llevarlo a comedores, pero queremos poner un valor agregado y trabajar en la producción de lo que no se vende, y elaborar otros productos”.
EJ: “Si sobra un cajón de naranja, nosotros silenciosamente ayudamos a la gente en comedores o a los que vienen a pedir al mercado. Eso no se ve en la tele pero colaboramos siempre con el que necesita”.
¿Los productores llegaron a la boca de expendio, a la venta directa al público?
EJ: “Tenemos las quintas, y los productores necesitan vender porque el traslado es más complejo. Entonces se generaron mercados, administrados por bolivianos. Aquí también compra la comunidad boliviana que se dedica a la comercialización chica, que son el 80% de las verdulerías. Nosotros producimos, hacemos la venta al por mayor y por menor. Por eso estamos intentando abrir los ojos, no tirar nada para poder hacer otra cosa”.
¿El nuevo intendente de Pilar Federico Achával va a trabajar sobre estos temas?
GL: Hace casi dos años me mudé a Pilar, y entre las campañas electorales tomé contacto con personas que se dedican a lo mismo y empezamos a planificar y mirar cosas de la ciudad que no estaban pensadas. Hay muchas cosas en las que falta el estado. Pilar tiene una enorme producción de frutillas y esa tierra se la está comiendo el desarrollo de negocios inmobiliarios, que generan poca producción y empleo. Y queremos pensar la ciudad de manera estratégica. Hablamos del rol de los extranjeros, y la decisión política de la organización. Hoy hay un viceconsulado con sede en Pilar. Es el Municipio con mayor cantidad de miembros de la comunidad y con más productores. Entendimos la situación política y armamos una campaña focalizada en los extranjeros que hacen el día a día de Pilar, y pudimos focalizarlo muy fácilmente, con una mirada en lo Latinoamericano y en el empleo y el desarrollo.

¿Qué necesitarían ustedes para estar mejor en Pilar?
EJ: La formación, la educación. Ayuda, porque a veces viene el frío y congela todo, y te quedas sin semilla y sin producto. Un Estado que ayude, no que regale.
GL: Hay una política ancestral con esto. Achával estuvo con Evo Morales luego del triunfo de Macri en el 2015, fruto de una amistad con Ominami. Y cuenta que quedó encantado con la lógica de Evo sobre la tradición indígena. Dividen por tres la cosecha. Una la guardan, la otra la tienen como reserva, y la tercera la comercializan. El crecimiento de Bolivia tiene que ver con esa lógica. Tienen orden fiscal y nosotros con 70 años de atraso. Y así pudieron ampliar derechos. Evo abrió más escuelas que toda la historia de Bolivia junta. En un contexto difícil del continente se desarrollaron con una mirada milenaria, y al lado estaba Álvaro García Linera que lo traducía a lo político.
Hoy en Argentina hay que palear el hambre, a pesar de tanta tierra y posibilidades. Entran en juego las organizaciones sociales y cooperativas. ¿Qué aporte podrían dar a esta situación?
EJ: Para nosotros la tierra Argentina es bendecida por Dios. Tiras una semilla y te da algo de comer. Hay que trabajarlo, que el estado pueda mirar la comida.
La comunidad boliviana tiene mucho para enseñarnos a nosotros.
GL: Hoy hablamos de las escuela campo. No hay ningún establecimiento educativo enfocado en eso.
¿Cuántos son en la región?
EJ: En Pilar somos 15 mil.
GL: De los cuales solamente está empadronado un tercio. Hay una tarea para incorporarlos. Ellos no pueden votar para Presidente pero les cobran el IVA. Tiene que ver con la construcción política de la inclusión, con una Argentina que tiene 40% de pobres. Y no todos se animan a hablar del golpe de estado en Bolivia, pero sí lo obligan a renunciar a Piñera entonces sí, o con decir que Bolivia es una dictadura. Y la política tiene que ver con el hacer. Queremos que la producción de frutas y verduras en Pilar pueda garantizar que no haya trabajo esclavo ni trabajo infantil, inocuidad al trabajar la tierra y la semilla, y que tenga un canal de venta privilegiado en la góndola.
Y eso no sucede todavía…
GL: Se necesita un estado inteligente. Es más fácil hacerlo en los Municipios que a mayor escala.
El intendente electo de Pilar tiene esta mirada.
GL: Si, con una mirada regional. Le pude llevar una bandera firmada por Evo para la comunidad boliviana. Le interesa el desarrollo y generación de empleo con diversos actores.
¿Cuál es tu mirada sobre lo que sucede en Bolivia? ¿De qué parte sos?
EJ: Soy de Potosí. Es una comunidad donde no había luz, internet, ni escuela ni carreteras. Había que trasladar los productos en mulas durante 2 o 3 días. Había una extrema pobreza y por eso también hay muchos migrantes. Lo que sucede hoy es un golpe de estado, con una dictadura en marcha. Hay un toque de queda implícito. Los militares sacaron las armas, hay heridos y muertos. Una senadora que nadie conoce se autoproclama presidenta. Nuestro estado boliviano nos daba orgullo, crecía a cada año un 4%.
Los números de la Economía son impresionantes.
GL: La inversión en salud creció 173%, la mortalidad infantil cayó 50%, la desnutrición cayó 14%, erradicación de polio, rubeola y sarampión, el PBI creció 5,2%, la clase media creció del 35% al 58%, el índice de GINI pasó de 0,6 a 0,47, el analfabetismo fue de 18% a 2%, la pobreza extrema del 38% al 15%, nacionalización de servicios públicos con cuadruplicación de índices de ganancia y eficiencia, etc.
Nosotros promocionábamos en LaNoticiaWeb, el auto sustentable de litio de Evo Morales. Se querían dedicar a producir autos no contaminantes.
EJ: Ese fue el compromiso del presidente Evo Morales en cuidar el medio ambiente, la madre tierra, la pachamama. Por eso nos dedicamos a cuidar de verdad. El capitalismo y la explotación contamina el aire, el agua. Nuestra identidad es de respeto a la naturaleza, las plantas, el agua, los animales. Todos tenemos derecho a vivir.
¿Está en peligro el proceso de integración del estado boliviano? Se ven dos países en uno, con una tensión muy fuerte. ¿Hay posibilidades de disolución?
EJ: Ya intentaron separarnos. Todo es por intereses económicos de países como Estados Unidos, ellos fabricaron todo esto. Hacen esto. Te separan, convulsionan tu país, y luego aparecen como salvadores. Aparece el FMI con deudas de la que no podes salir. En Bolivia no hay ninguna deuda con el Fondo Monetario internacional, no tenemos ayudas de Estados Unidos. Con nuestros hidrocarburos nos pasó que de cada 100 pesos que ganaban de la explotación se llevaban el 80%. ¿Qué tipo de contrato es ese? Ahora es a la inversa. Pero no basta con eso. El Litio está en manos de los bolivianos, los hidrocarburos también. El agua y la luz hoy son un derecho y no un bien comerciable.
GL: Hay dos valores fundamentales, el valor de la vida y las reglas de juego. No podemos ponernos de acuerdo en el valor de la vida ni en el sistema para desarrollarla. Hay que pensar en eso. Un país que tenía orden social y económico, con un mandato del presidente que terminaba en enero de 2020, que sacó 63% de los votos, que la OEA observó en ese momento y dijo que fue un proceso brillante. Renunció por la fuerza y hay balazos contra la gente. El pueblo del alto está bajando y va a haber una guerra civil.
