La patronal del campo llamó a entonar el Himno Nacional para rechazar la recuperación del predio por parte del Gobierno. Estuvieron presentes Patricia Bullrich, Pinedo, el "Momo" Venegas y Carlos Brown, entre otros.
El miércoles fue el cese de comercialización de ganado de la Mesa de Enlace. El jueves fue la hora de un encuentro convocado por los ruralistas para cantar el Himno Nacional y oponerse a la revisión del contrato de cesión del predio ferial de La Rural, en el barrio de Palermo, firmado durante los 90 por el menemismo e investigado por la Justicia.
La cita comenzó luego de una jornada en la que, según se informó oficialmente, ingresaron al Mercado de Hacienda de Liniers un total de 3721 cabezas de ganado. La mayoría de los convocados fueron dirigentes rurales y legisladores nacionales de la oposición. Y, en general, los oradores optaron por hablar de una "venganza", en referencia a la decisión del gobierno nacional de declarar de "utilidad pública" al predio. "No te tenemos miedo, señora presidenta. Nos someteremos a la justicia", arengó Luis Miguel Etchevehere, sucesor de Hugo Luis Biolcati al frente de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
Entre los presentes estuvieron Patricia Bullrich, quien dijo que "esto es una venganza porque el campo le puso un límite a este gobierno"; el jefe de la UATRE, Gerónimo Venegas, que aseguró que "el campo no tiene miedo"; y el dirigente federado Alfredo De Angeli. "Demostrémosles que queremos una Argentina libre", gritó De Angeli al tomar el micrófono. Por su parte, el diputado macrista Federico Pinedo sostuvo que "el hecho que nos convoca es una debilidad del gobierno", en tanto que el ex diputado de la Coalición Cívica Héctor "Toty" Flores aseguró que "no está en juego el predio de la SRA, está en juego la patria".
El cierre fue para el presidente de la SRA. "Vamos a decir todo lo que tenemos para decir, no vamos a aflojar", afirmó Etchevehere. El encuentro, convocado por la Mesa de Enlace, había sido repudiado por ministros, legisladores y dirigentes del oficialismo, y también por organizaciones como el Movimiento Nacional Campesino Indígena. El miércoles, el gobierno le había enviado a la SRA una intimación para que en 30 días desalojara el predio. Su presencia en los terrenos de Palermo comenzó en 1878, con un acuerdo por el cual le fueron prestados. En 1991, durante la presidencia de Carlos Menem, la SRA logró cerrar la compra del lugar por un valor de 30 millones de dólares. El gobierno nacional anuló esa adquisición y la calificó como "un grave acto administrativo de transferencia", por haberse hecho a "un precio vil".
