Luego de varios amagues, Juan Carlos Moreno, director de Tránsito de Tres de Febrero, fue “renunciado” esta semana por el intendente Hugo Curto. El motivo sería que el ahora ex funcionario, catalogado de “soberbio”, supuestamente, manejaba una oficina “paralela” que basaba su recaudación en el otorgamiento de licencias de forma irregular.
Los beneficiados eran en su mayoría de origen chino o personas que no pasaban el examen psicofísico. Los montos desembolsados oscilarían entre los trescientos y mil pesos. Y la maniobra habría salido plenamente a la luz después de una denuncia judicial.
El área quedó a cargo de Roberto Longo, quien también está salpicado por las sospechas, algo que cuenta con muchos antecedentes que hasta el momento sólo les había costado la cabeza a inspectores. El nombre del concejal Mario Braca ya suena como posible sucesor; cabe recordar que el edil posee experiencia en el sector y finaliza mandato en diciembre.
A todo esto, el superior inmediato de Tránsito es el secretario de Gobierno, Daniel Pietrantonio, quien afronta varios frentes de tormenta. Aparte del mencionado en las líneas anteriores, libra una batalla silenciosa, dentro de la guerra oficialista generalizada, en torno a la implementación del Programa de Protección Ciudadana. Parece que trató de influir en la selección de la empresa que suministrará las cámaras de seguridad y desde Compras le bajaron el pulgar.
Por Elisa Rossi
