El gobierno de Axel Kicillof está ajustando cuidadosamente su presupuesto, evaluando meticulosamente cada decisión que implique el gasto de fondos en un contexto en el que la difícil situación económica a nivel nacional está afectando gravemente las finanzas provinciales. Un objetivo clave del Gobernador es mitigar la creciente crisis social derivada de la política económica del presidente Javier Milei, y está priorizando recursos para garantizar la seguridad alimentaria.
El Ministerio de Desarrollo de la Comunidad recordó que en marzo se aumentaron las prestaciones de los programas de Servicio Alimentario Escolar (SAE) y MESA Bonaerense (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria), elevando la inversión mensual de $27.092 millones a $52.564 millones, lo que representó un aumento del 94%. Estos programas benefician a 2,4 millones de personas en toda la provincia de Buenos Aires.
En ese mismo mes, se incrementaron en un 76% las becas y prestaciones de programas sociales y en un 118,7% las becas del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia (OPNyA), aumentando la inversión de $5.500 millones a más de $10.700 millones mensuales. Esta medida beneficia a más de 550.000 personas, incluyendo niños, jóvenes, personas con discapacidad y adultos mayores que participan en espacios comunitarios e instituciones de apoyo.
En junio, la provincia aumentó en un 100% las prestaciones de apoyo alimentario, alcanzando un incremento acumulado del 250% en lo que va del año. Esto impacta a los beneficiarios de los programas Más Vida y de acompañamiento alimentario para personas con celiaquía (PAAC) y las que viven con VIH (PAAI). Con los dos aumentos realizados este año, la inversión en el Plan Más Vida pasó de $468,4 a $937 millones mensuales. En el PAAC, la inversión aumentó de $110,5 millones a $221 millones, y en el PAAI, de $118,8 a $237,6 millones. Así, los montos destinados a la compra de alimentos en los programas PAAC y PAAI pasan de $18.700 por persona a $37.400, y en el Más Vida, de $12.300 a $24.600.
