Un proyecto presentado en la Legislatura propone impedir que los comicios provinciales vuelvan a realizarse el mismo día que la elección nacional. La iniciativa reabrió el debate sobre el calendario electoral de 2027, mientras el oficialismo todavía evita definir su estrategia.
La discusión sobre el calendario electoral bonaerense volvió a instalarse en la Legislatura. El diputado provincial Juan José Esper presentó un proyecto de ley para que las elecciones de la provincia de Buenos Aires se realicen siempre en una fecha distinta a la de los comicios nacionales, con el objetivo de convertir el desdoblamiento en una regla permanente y no en una decisión circunstancial del gobernador de turno.
La iniciativa, impulsada por el legislador del monobloque Derecha Popular, establece que las elecciones provinciales no podrán coincidir con las nacionales y elimina las normas que permitan esa simultaneidad. De prosperar, el esquema que aplicó Axel Kicillof en 2025 pasaría a formar parte del régimen electoral bonaerense.
El proyecto apareció en un contexto de incertidumbre. El Gobierno provincial todavía no definió cómo será el cronograma electoral de 2027, mientras distintos sectores del peronismo mantienen posiciones enfrentadas sobre la conveniencia de repetir el desdoblamiento o unificar las votaciones.
Esper sostuvo que la experiencia del año pasado dejó una enseñanza para la política bonaerense. Según explicó, una elección separada permite instalar debates propios de la provincia y evita que la agenda quede absorbida por la disputa nacional.
En diálogo con Diputados Bonaerenses, el legislador afirmó que su propuesta apunta a «generará una cultura política provincial» y explicó que el proyecto se apoya en tres aspectos: la influencia de los medios nacionales, el funcionamiento de la dirigencia política y el fortalecimiento de los municipios.
Sobre el primer punto, argumentó que el predominio de la información nacional en el Conurbano dificulta la instalación de dirigentes y problemáticas provinciales. «En el Conurbano se consumen medios nacionales, que hablan de la política de Casa Rosada y CABA. Eso provoca que el bonaerense esté completamente influenciado por esas agendas, y que sea muy difícil instalar candidatos y temas que sean estrictamente de acá, algo que sí pasa en otras provincias. Uno para ser Gobernador en Córdoba o en Santa Fe habla por medios y canales locales», expresó.
También cuestionó que gran parte de la dirigencia bonaerense responda a liderazgos nacionales. A su entender, esa situación impide construir acuerdos sobre temas propios de la provincia.
«Los partidos políticos de la provincia podrían estar reclamando, por ejemplo, la coparticipación. Pero como todo está atravesado por lo nacional, cuando al peronismo o al PRO o a La Libertad Avanza le toca ser gobierno, ese reclamo se atenúa. Lo mismo con la agenda productiva, sanitaria, salud, seguridad, educativa, en todos los ámbitos está todo cruzado por lo nacional. Si hubiese una agenda provincial, los movimientos de derecha, centro o de izquierda estarían de acuerdo a lo que le importa y le sirve a nuestros vecinos», sostuvo.
El diputado también planteó que la provincia perdió referentes con identidad territorial y recordó que los últimos gobernadores nacieron en la Ciudad de Buenos Aires. Para Esper, ese dato refleja un proceso de debilitamiento de la política bonaerense.
«La Provincia tiene una enorme posibilidad de reconvertirse, pero si no hay un ámbito donde se pueda hablar esto con solvencia y profundidad, es imposible. Y ese ámbito no le va a importar a nadie si no tiene una implicancia electoral al final del día, porque los políticos vivimos de ganar las elecciones o de estar en una lista. Está mal diseñado el sistema, tenés que tener los incentivos ubicados en el lugar correcto para que produzca frutos, sino la provincia siempre va a ser un furgón de cola», concluyó.
La presentación del proyecto coincidió con el debate interno del peronismo sobre la estrategia para 2027. La mayoría de los intendentes se mostró favorable a repetir el desdoblamiento, mientras en la Gobernación todavía evitaron confirmar cuál será la decisión.
Un jefe comunal resumió esa postura al afirmar que «El desdoblamiento lo quieren todos», aunque advirtió que el análisis político cambió respecto de la elección anterior. «Ahora a Axel no le empieza a convenir y cree que es mejor votar el mismo día», deslizó sobre la evaluación que circula en sectores cercanos al gobernador.
Desde el entorno de Kicillof respondieron que «aún no está resuelto», mientras otros dirigentes señalaron que el escenario político difiere del de 2025.
En paralelo, algunos intendentes defendieron el esquema separado. El jefe comunal de Ezeiza, Gastón Granados, consideró que el desdoblamiento «salió muy bien» para las elecciones municipales, aunque reconoció que el resultado nacional dejó otra lectura para el oficialismo.
La discusión también expuso las diferencias dentro del peronismo. La Cámpora mantuvo su rechazo al desdoblamiento, al considerar que esa estrategia debilitó el desempeño del espacio en la elección nacional. En tanto, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, evitó anticipar una definición y sostuvo que la decisión quedará «sujeta a los criterios de oportunidad, mérito y conveniencia». Mientras tanto, el proyecto opositor instaló el debate para que la separación de las elecciones deje de depender de una decisión política y quede establecida por ley.
