El entrenador de Boca dirigirá por primera vez un Superclásico desde afuera de la línea de cal. Sus números ante el conjunto de Núñez.
La semana previa a un Superclásico del fútbol argentino entre Boca y River es una de las más especiales: para los jugadores, para el cuerpo técnico, para los hinchas, para los medios de comunicación. La expectativa aumenta aún más. Y, para acompañar, siempre se refrescan datos de los protagonistas. En este caso, una estadística del entrenador xeneize, Hugo Ibarra, quien tiene una llamativa racha frente al rival de toda la vida.
En su época como futbolista azul y oro, el «Negro» Ibarra se acostumbró a ganarle a River cuando él estaba dentro de la cancha. En total, en sus dos etapas en el club, el ex lateral derecho disputó 15 partidos oficiales: con seis victorias, siete empates y tan sólo dos derrotas. Una de ellas, incluso, tuvo poca importancia: fue el 2-1 de River sobre el «Xeneize» en el partido de ida de los cuartos de final de la Libertadores 2000.
En sí, más allá de las estadísticas que tuvo como jugador de Boca, habrá que ver si esa experiencia durante tantos años puede transmitírsela a los jugadores, el domingo a las 17 en la Bombonera. Además, habrá que ver si el vicepresidente, Juan Román Riquelme, también juega un papel importante de cara a este clásico que será el primero con hinchas boquenses post pandemia.
No obstante, el «Negro» mostró confianza después de la victoria ante Colón y le mandó un mensaje a los hinchas. «Vayan a alentarnos con mucha fe y ganas. Nosotros vamos a hacer el resto…», fue lo que expresó el entrenador luego del triunfo 2-1 en el Cementerio de los Elefantes, que fue importante para llegar con envión anímico.
El partido del domingo será clave, no solo porque la Liga Profesional va llegando a la recta final, sino porque si uno de los dos equipos pierde y los de arriba ganan -Gimnasia LP o Atlético Tucumán (punteros) o Huracán y Godoy Cruz (escoltas)-, pueden llegar a quedar casi relegados en la lucha por el título, máxime por el golpe que significa caer en un clásico.

