La renovación en las Cámaras de Diputados y Senadores ya genera especulaciones en los pasillos de la Legislatura provincial. Las preocupaciones por lo cambios de mando y la llegada de nuevos sectores al espacio del Frente para la Victoria Partido Justicialista. El peso tradicional del PJ y la proyección de Daniel Scioli en el Parlamento.
La próxima renovación parcial en las Cámaras de Diputados y Senadores muestra un escenario mucho más alentador que las pasadas legislativas de 2009, por la posibilidad que tiene el oficialismo de recuperar la mayoría que le de capacidad de quórum propia.
Aunque, también comienzan a observarse las tensiones lógicas por la nueva configuración que mostrarán los recintos en el año próximo, los cambios de autoridades y la composición final que tendrá el bloque del Frente para la Victoria-Partido Justicialista.
En el caso de la Cámara alta todo indica que Horacio González conservará la presidencia sin problemas. Las especulaciones giran en torno a la Vicepresidencia del cuerpo, que actualmente está en manos de Horacio Delgado, diputado por la Cuarta Sección Electoral. En este sentido, algunas versiones indican que el candidato a sucederlo sería el ministro de Producción, Martín Ferré, de la Séptima Sección.
Por otra parte, la presidencia del Bloque ante la inminente salida de Raúl Pérez aún no tiene un candidato firme para ocupar ese cargo. Una de los nombres que había sonado con fuerza fue el del diputado Fernando “Chino” Navarro.
Ahora bien, como se sabe el armado de listas fue, en algún sentido, un sacudón en el peronismo bonaerense por la salida de ciertos “históricos” que hará posible el ingreso de La Cámpora en este espacio.
En este marco, cuando todo indica que la Cámara baja podría ser el escenario más complejo porque número de legisladores es mucho mayor que en Senado y por lo tanto podría ser mucho más complejo alcanzar los acuerdos necesarios para el funcionamiento del cuerpo, es allí donde se vislumbra una mayor incertidumbre. Lo que cambia radicalmente de una a otra es la llegada de un nuevo Presidente.
La conducción que tendría la Cámara alta, a cargo de Gabriel Mariotto en caso de concretarse todas las proyecciones electorales, es el primero de una larga lista de interrogantes. Tradicionalmente el manejo del Senado, así como el proceder de sus integrantes apunta aun perfil más bien bajo, tal como la ha demostrado el actual titular del cuerpo, Federico Scarabino que lleva más de un año en el cargo reemplazando a Alberto Balestrini.
La llegada de los jóvenes camporistas bajo el brazo de la presidenta Cristina Fernández es lo que genera la duda sobre cómo repercutirá este espacio alineado indiscutiblemente con la Casa Rosada en un ámbito que donde el PJ bonaerense tiene un peso significativo y apenas el Gobernador después de cuatro años de mandato apunta a incrementar su peso sumando algunos dirigentes que le sean incondicionales.
En definitiva, se trata de un escenario en el que se prevé que llevará algo de tiempo el acomodamiento de las fichas, donde indudablemente habrá más pujas de poder de lo normal con una gran renovación y la llegada de una nueva fuerza política.
