Analiza un presunto esquema de lavado y encubrimiento en Sur Finanzas, empresa vinculada al entorno del presidente de la AFA.
La Justicia federal profundiza la investigación sobre Sur Finanzas, la firma del empresario Ariel Vallejo, señalado como financista cercano a Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El expediente apunta a un presunto entramado de lavado de activos, evasión impositiva y destrucción de pruebas, con ramificaciones en el negocio del fútbol.
El Juzgado Federal N° 2 de Lomas de Zamora, a cargo de Luis Armella, ya indagó a tres empleados detenidos y este viernes declarará el último imputado. Los cuatro están acusados de haber intervenido en maniobras para ocultar documentación y obstaculizar la pesquisa. Según la resolución judicial, «habrían tenido un alto grado de participación en las maniobras imputadas, a lo que se suma el poder económico y la gran cantidad de recursos del grupo empresarial Sur Finanzas, con lo cual entiendo se verían acrecentados los riesgos procesales de fuga y de entorpecimiento probatorio respecto de aquéllos«.
La fiscal federal, Cecilia Incardona, sostiene que existió un plan interno para eliminar evidencia clave. De los celulares secuestrados surgieron mensajes con órdenes para retirar computadoras, borrar planillas y desconectar sistemas. En uno de ellos se lee: “Ingrese a las computadoras de los cajeros y desconecten los programas”.
Los peritos clasifican ahora el material incautado en 14 allanamientos realizados en Lomas de Zamora, la Ciudad de Buenos Aires y Pinamar. También fueron procesadas otras tres personas, detenidas cuando intentaban retirar equipos y documentación de un galpón en Turdera.
La causa se inició tras una denuncia de la Dirección General Impositiva por una evasión estimada en $3.327 millones. Los dispositivos electrónicos de Vallejo están bajo análisis de la Policía Federal, con intervención de la DAJUDECO y la PROCELAC, para reconstruir el circuito financiero completo.
El foco central es el vínculo entre Sur Finanzas y distintas instituciones deportivas, a las que habría asistido con préstamos de alto interés. La cercanía del empresario con Tapia coloca a la AFA en el centro de una investigación que busca determinar si la estructura financiera que orbitaba en torno al fútbol funcionaba como una presunta “cueva” destinada a mover fondos millonarios y luego encubrir su rastro.
