Mientras la Cámara de Diputados postergó nuevamente el debate por la suspensión de las PASO, la Justicia electoral provincial alertó que los tiempos actuales son inviables y exigió una reforma del calendario electoral urgente. «El escaso margen temporal pone en riesgo el normal desarrollo del proceso electoral en la provincia«, adujeron.
En medio de un nuevo aplazamiento por parte de la Legislatura bonaerense respecto a la discusión sobre las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), la Junta Electoral de la provincia de Buenos Aires encendió una señal de alarma por lo tiempos electorales y de presentación de listas. En un comunicado enviado al Congreso bonaerense, el organismo cuestionó la falta de actualización en los plazos del cronograma electoral y sostuvo que, en su forma actual, los tiempos para presentar listas y boletas resultan «materialmente imposibles de cumplir».
El reclamo se produjo una semana después de que el Senado provincial le diera media sanción al proyecto del gobernador, Axel Kicillof, para suspender las PASO. Sin embargo, dos artículos fundamentales para extender los plazos establecidos en la Ley 5.109 (norma que rige desde 1946, cuando la provincia contaba con apenas dos millones de electores) fueron rechazados en el recinto tanto por la oposición como por La Cámpora y el massismo, en medio de la disputa interna por la que atraviesa el peronismo.
«La ley vigente establece que las listas deben oficializarse a solo 30 días de los comicios y las boletas con apenas 20. En la práctica, eso deja apenas diez días para verificar la constitucionalidad de las candidaturas, que podrían superar los 10.000 postulantes», advirtió la Junta Electoral en un comunicado. Según explicaron, esto complica severamente el trabajo de fiscalización y la posterior impresión y distribución de las boletas.
La propuesta de Kicillof apuntaba a adelantar los tiempos de organización: que la convocatoria se hiciera al menos con 100 días de antelación a la fecha de los comicios, que las alianzas se inscribieran 80 días antes y que la presentación de candidatos y boletas se completara con 80 y 50 días de anticipación, respectivamente.

Además, desde la Junta Electoral remarcaron que «esas boletas deben ser contrastadas con las listas oficiales, corregidas en caso de observaciones y finalmente oficializadas«, un proceso que, de mantenerse los tiempos actuales, resultará inviable. «El escaso margen temporal pone en riesgo el normal desarrollo del proceso electoral en la provincia», concluyeron.
En ese marco, la Junta propuso una modificación concreta: que la presentación de listas se realice 50 días antes de la elección y que las boletas oficializadas sean entregadas con al menos 30 días de anticipación. Estos plazos, detallaron, coinciden con los que regían a nivel nacional antes de que el Congreso sancionara en octubre de 2024 la Ley 27.781, que introdujo la Boleta Única de Papel.
“Los plazos dificultan la organización de la elección. Se va a seguir discutiendo. Es realmente necesario. Es un tema que, además de a la Junta Electoral, le preocupa a la Cámara Nacional Electoral y a la Justicia Federal. Es un problema operativo para todos los que organizamos la elección, no es un problema de Kicillof o del gobierno bonaerense», planteó el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, en diálogo con el canal de streaming Uno, Tres, Cinco.

A pesar de los obstáculos legislativos, el gobernador logró un respaldo clave a comienzos de abril, cuando la Suprema Corte provincial validó sus planteos respecto a la organización electoral.
La Cámara de Diputados bonaerense volverá a debatir el próximo lunes 28 el proyecto para suspender las PASO. Por ahora, se desconoce si se reincorporarán los artículos que actualizan los plazos. En caso de hacerlo, el texto deberá retornar al Senado para una nueva votación.
