Con el correr de los días, los sectores más combativos de la central unificada comienzan a despegarse y a amagar con la ruptura por la pasividad de los “dialoguistas”.
El último miércoles la indefinición por una importante medida de fuerza de la nueva CGT que lideran Héctor Daer, Juan Carlos Schmidt y Carlos Acuña tensó los ya de por sí caldeados ánimos que dividen en dos sectores a la mítica central de los trabajadores. Por un lado, los dialoguistas, los que más se reúnen con los miembros del gobierno en busca de soluciones. Por el otro, quienes consideran que las buenas noticias por parte de la gestión de Cambiemos hacia los trabajadores no llegarán y que es tiempo de realizarle el primer Paro Nacional en contra.
El ala dialoguista la integran los miembros del triunvirato de conducción: Daer, Acuña y Schmidt. Los dos primeros, con un vínculo político con Sergio Massa y su Frente Renovador. El restante, el portuario, hombre de Hugo Moyano parece ir diferenciándose del perfil combativo de su antecesor en el cargo e incluso del de su hijo, Pablo, Secretario Adjunto de la CGT.
A estos nombres también se suman el de Andrés “Centauro” Rodríguez (UPCN), sindicalista tildado de ser oficialista del poder de turno; Roberto Fernández (UTA), que por su dependencia de los subsidios y logros obtenidos para su gremio a comienzos de año, mantiene el vínculo dialoguista a pesar de que hace días deslizó que “es tarde” para evitar una medida de fuerza; Armando Cavalieri (Comercio), cerró hace horas un incremento anual del 39% anual y está tranquilo, forma parte del grupo de los “Gordos” y también habitualmente oficialistas; Gerardo Martínez (UOCRA), a pesar de haber manifestado un reciente apoyo a Massa, la reactivación de la economía y la obra pública que estária llegando en dosis, lo obliga, en principio, a no quebrar con el Poder Ejecutivo. Además, como su par de Comercio, termino de cerrar su paritaria por el 39%.
En la otra vereda se ubica, claramente, Pablo Moyano, números de Camioneros y el Secretario Gremial de la CGT. Calificó de “vergonzozo” el acuerdo alcanzado con el Gobierno. El fin de semana había amenzado con la posibilidad de romper con la central y formar un espacio paralelo. Previo a eso había dicho que el Gobierno “sólo nos dará migajas”. Lo más llamativo, es que pareciera contradecir a su padre, Hugo, quien en las sobras intenta que los puentes con el Ejecutivo no se dinamiten. 14 dirigentes de los 37 del Consejo Directivo le responden a moyano. Abel Frutos (Panaderos) y Juan Pablo Brey (Panaderos) son sólo dos de ellos. El docente Sergio Romero (UDA), en tanto convocó a otro paro de su sector de docentes y los universitarios de la CONADU. Otros nombres importantes que inclinan la chancha hacia el paro son el bancario radical Sergio Palazzo, y los ceteístas Hugo Yasky y Pablo Micheli.
A dos meses de la mentada re-unificación que no fue finalmente en su totalidad, la concreción o no del anunciado primer Paro General a la administración Macri agrieta más las divergencias y podría debilitar aún más a lo que en un principio quiso ser una demostración de fuerza y unidad del sindicalismo nacional.
