Lo que más rédito político da es la gestión. El crecimiento de la imagen de Cristina Fernández e incluso de Mauricio Macri tiene que ver con sus gestiones en la Nación y en la Ciudad de Buenos Aires. Incluso, el mejor momento de Sergio Massa se dio cuando estaba gestionando el municipio de Tigre. En política lo que se premia es la gestión, por eso es incomprensible la decisión de Massa de pasar de gobernar un intendencia a ocupar una banca en Diputados.
Por más que le quieran vender espejitos de colores, la gente no es torpe, observa la gestión y mira lo que impacta en su vida cotidiana. Lo que pasó con las inundaciones en la Ciudad y en la provincia es un muy buen ejemplo. Hay mucha gente que vive en la Provincia y pudo comprobar cómo impactaron las inundaciones en cada uno de los distritos.
El kirchnerismo es la mejor demostración de que la gestión se impone. Siempre fue gestión, su marketing, a pesar de lo que diga el Grupo Clarín, siempre fue muy rudimentario. Pero en política son muy pocos son los que gestionan, es mucho más fácil pegarse a una linda chica y creer que con eso podés ganar una elección y eso es totalmente falso. Néstor no era solo una cara bonita.
