Saenz de Salta fue muy duro con la ex Presidenta por la intervención del PJ provincial, luego de haber ganado a la estructura del cristinismo que llevaba a Urtubey como candidato. En Misiones, Jujuy y Tierra del Fuego también se levantan voces que preocupan a Cristina y hacen que PBA no sea su unica preocupación.
Provincia de Buenos Aires es el foco de una feroz interna en el peronismo, pero no su unico escenario de batalla. Tras los diversos desempeños a nivel nacional, Gobernadores y jefes partidarios de distintas provincias levantan la voz contra las últimas movidas de Cristina al frente del Partido Justicialista, haciendo que la ex Presidenta tenga una nueva preocupación.
Los focos más grandes son donde jugar fuerte pero en soledad hizo que el sector cristinista se quedara sin representación en el parlamento. En Salta, Jujuy y Misiones, Fuerza Patria salió tercero. En los tres casos, sacó menos de 16 puntos.
Juan Manuel Urtubey obtuvo el 12,23%, con la boleta oficial del peronismo. Sin embargo, parte del peronismo salteño e intendentes jugaron con Gustavo Saenz, cosa que también se quería que haga el cristinismo y la estructura oficial del PJ.
“Por una vez en la vida, hágase cargo de algo. Lo que pasó el domingo en el país es su responsabilidad y el terror de muchos argentinos de que vuelva. Ya tuvo su oportunidad. Deje que la historia la juzgue. Siga bailando tranquila en su balcón y devuélvales los PJ intervenidos a sus legítimas autoridades. Sus candidatos hicieron la peor elección de la historia en estas tres provincias”, escribió en sus redes sociales el mandatario salteño, empoderado con la victoria ante Fuerza Patria.
«Saenz tenía razón», esbozaron algunos en redes, ironizando con la consigna de La Cámpora que se refiere al desdoblamiento en PBA.
CFK ejecutó la intervención del PJ salteño, que está dentro de la estructura de Sáenz, porque los legisladores que responden al Gobernador acompañaron las primeras leyes del gobierno de Milei, entre ellas la Ley Bases.
La ex presidenta, que en ese momento se encontraba en libertad y en funciones dentro del PJ Nacional, entendió que debía trazar una línea entre quienes acompañaban al Gobierno en el Congreso y quienes se ubicaban en el sector de férreos opositores. Como los diputados nacionales elegidos por el PJ en Salta, Pamela Calletti, Pablo Outes y Yolanda Vega, votaron en sintonía con la Casa Rosada, decidió avanzar con la intervención. El Gobernador no lo perdonó.
EL CASO JUJUY.
En Jujuy el peronismo es un hervidero. En las próximas horas se va a definir qué pasa con la elección interna, que en marzo de este año, cuando fue suspendida por segunda vez, se estipuló que fuera el 16 de noviembre. De un lado está Leila Chaher, la diputada camporista que cuenta con el apoyo de Cristina Kirchner. Del otro, está Carolina Moises, la senadora que disputa la conducción del PJ jujeño y que está alejada del kirchnerismo.
Chaher fue candidata a diputada nacional el último domingo, pero no ingresó. Fuerza Patria sacó el 15,51% de los votos y quedó en el tercer lugar. El cuarto escalón fue para el frente Primero Jujuy Avanza, que está integrado por históricos dirigentes del peronismo provincial como Rubén Rivarola y Eduardo Fellener, y que llevó de primer candidato a Pedro Pascuttini. Sacaron el 15,13%.
En Jujuy, el peronismo fue dividido por la intervención del PJ y se quedó sin nada.
MISIONES Y TIERRA DEL FUEGO.
En Misiones el partido también está intervenido. Sus dirigentes, sin el sello, juegan dentro del Frente Renovador de la Concordia, que conduce el histórico dirigente misionero Carlos Rovira. De los cinco candidatos a diputados nacionales del Frente Renovador, dos eran del peronismo no kirchnerista. El PJ misionero es un sello al que le falta contenido.
En Misiones Fuerza Patria quedó en el tercer lugar con el 9,42% de los votos. No tuvo capacidad para competir. Una foto más de la crisis que atraviesa el peronismo a nivel nacional y en muchas de las provincias, donde falta orden, unidad y conducción.
En Tierra del Fuego la división del peronismo le permitió el triunfo a LLA. “Que hayamos perdido una banca tiene nombre y apellido: Martín Pérez”, sentenció Cristina López, la senadora nacional que encabezó a la lista para la Cámara alta. Pérez es el intendente de Río Grande y referente de Defendamos Tierra del Fuego, un espacio que se abrió de Fuerza Patria y rompió el frágil molde justicialista.
López ingresó al Senado como representante de la minoría al sacar el 30,99% de los votos y quedar en el segundo lugar. La otra opción peronista obtuvo el 20,72% y ocupó el tercer lugar. Entre ambos llegaban a los 50 puntos y pasaban, con amplio margen, el 38% de los votos que obtuvieron los libertarios. Pero No sucedió. Las tensiones están bien enquistadas en el peronismo fueguino que, hacia adelante, tiene la tarea se sintetizar una expresión de unidad.
