La concejal se refirió en “Pasa de Todo” al pedido de informe sobre la Licitación de los bolardos. La mujer del Frente para la Victoria anunció que va a “desenmascarar el negociado detrás de los bolardos”.
Hace dos años que la Concejal del Frente para la Victoria, Clementina “Beba” Gil, viene peleando por el esclarecimiento de los gastos que generan las implantación de los bolardos: esos diminutos monolitos de cemento que se rompen rápido, dibujan los límites de las calles con boulevard y cuestan 92 pesos cada uno.
La concejal ya había realizado un Pedido de Informes anterior a este que presentó el 5 de marzo de 2007. En aquella oportunidad, el Intendente le respondió: “esos no son ornatos, es para cuidar que no suban los autos al césped”. Los ornatos del espacio público contrarían todas las ordenanzas, ya que la Ley Orgánica Municipal le otorga al HCD los atributos de los mismos, y el Intendente pasa esto por alto. Dicho de otra manera, esos pequeñas construcciones cúbicas sirven para detener la embestida de pesados automóviles sobre la vereda y no son un mero adorno, según la versión de Ivoskus. Algo que no sólo a la concejal Gil le cuesta creer.
La concejal Gil afirmó qué “el césped de Avenida Gral. Paz a Hipólito Irigoyen no tiene más de un metro de ancho, y ahí jamás he visto un auto, sin embargo ahí se han gastado doscientos y pico de bolardos, cuyo primitivo precio era de 42 pesos, después subió a 93 pesos cada uno” y agregó qué “en la primera etapa gastaron 179.000 mil pesos, que va de Avenida Gral. Paz hasta Presidente Perón. En un principio se los compraban a un Señor que vendía máquinas para oficina”.
Ahora, la concejal está pidiendo por el otro tramo que obedece a una licitación pública Nº 19. Este pedido de informe no tuvo respuesta hasta ahora, pero si le han enviado los expedientes del año 2000, 2001, 2002. La concejal cree que se le “debe una respuesta ahora porque sino pierde actualidad”.
Clementina Gil despotricó contra el negocio de los bolardos y sentenció qué “de los 1.398 que colocaron ya repusieron trescientos y algo, esto responde a la calidad de los bolardos. Ahora están poniendo desde Perón hasta La Crujía”, y sospecha que en poco tiempo van a tener que reponerlos de nuevo.

