Aunque mantiene fuertes cuestionamientos a la gestión de Javier Milei y avanza con un plan de lucha, la conducción de la CGT observa con atención el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete. Un primer contacto por el conflicto de Cresta Roja alimentó la expectativa de iniciar un diálogo.
La llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete despertó cautela, pero también cierta expectativa entre los principales dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT), que aguardan una señal del nuevo funcionario para establecer un canal de comunicación con el Gobierno nacional.
En las últimas horas se produjo un primer acercamiento. Durante una reunión entre diputados peronistas y el triunvirato de la CGT para analizar la situación de la planta avícola Cresta Roja, afectada por un conflicto sindical y financiero, los presentes se comunicaron con la Jefatura de Gabinete. Según indicaron desde el sector gremial, Santilli se comprometió a evaluar la conformación de una mesa de diálogo para abordar el conflicto. La incógnita ahora es si ese contacto marcará el inicio de una nueva etapa.
Desde Azopardo 802 aseguran que la prioridad sigue siendo encontrar interlocutores dentro del Ejecutivo. «Nuestra responsabilidad es intentar que alguien resuelva algo. Que se genere algún tipo de diálogo», afirmaron. En ese sentido, reconocieron que cualquier gesto oficial será bien recibido: «Si nos atienden un teléfono, es buena noticia. Si nos dan una respuesta, es un gol». Sin embargo, también admitieron que «por ahora la pelota la mueve él».
La expectativa sindical convive con una postura crítica hacia la administración nacional. Antes de la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, la central obrera anunció la elaboración de un plan de lucha que concluirá con un paro y una movilización nacional, al considerar que el Gobierno evita convocar a los gremios para debatir las reformas impulsadas por el oficialismo.
No obstante, algunos referentes sindicales consideran que la designación de Santilli podría modificar ese escenario. Durante su gestión como ministro del Interior fue uno de los funcionarios que mantuvo diálogo con distintos dirigentes gremiales y, según sostienen en el sindicalismo, parte de las modificaciones incorporadas a la reforma laboral estuvieron vinculadas a su intervención.
El nuevo jefe de Gabinete asumió formalmente tras prestar juramento ante el presidente Javier Milei en un acto realizado en la Casa Rosada, acompañado por ministros y gobernadores aliados. En sus primeras declaraciones, Santilli aseguró que su objetivo será «trabajar mucho, seguir con las reformas, darle dinamismo a la gestión que los ministros llevan adelante».
Mientras esperan una eventual convocatoria oficial, en la CGT sostienen que Santilli aún atraviesa sus primeros días de gestión y necesita acomodarse en el cargo. Aun así, insisten en que no modificarán su diagnóstico sobre la realidad social. «Hay situaciones dramáticas. El Estado, bien gracias«, expresaron desde la conducción sindical, aunque dejaron en claro que siguen dispuestos a abrir una instancia de negociación si el Gobierno decide dar el primer paso.
