Indicaron que “un 40% de la población que vive de changas y trabajos informales no tiene qué comer”, situación por la cual los merenderos “se han transformado en comedores”.
A partir de la declaración de emergencia por la pandemia de Covid-19, Cáritas Argentina registró un 50% de incremento en la asistencia alimentaria que brinda a comunidades vulnerables del país.
“Este último tiempo hemos tenido que aumentar la cantidad de viandas que estábamos brindando en nuestros centros en un 50%, como ayuda por los efectos de la cuarentena. También ha aumentado el pedido de ayuda de las organizaciones que acompañamos y se han sumado otras más”, precisó el presidente de Cáritas Argentina, monseñor Carlos José Tissera, obispo de Quilmes.
El prelado advirtió que en su diócesis “un 40% de la población que vive de changas y trabajos informales no tiene qué comer”, situación por la cual los merenderos “se han transformado en comedores”.
Por la magnitud de la emergencia, Cáritas participa de acciones junto con otros sectores y actores sociales, con el fin de unir esfuerzos y potenciar el impacto de los resultados.
En este contexto, la iniciativa #seamosuno busca recaudar fondos para llevar un millón de cajas de alimentos a los hogares más necesitados, pero hay otras: la campaña #unasolahinchada, realizada con los clubes de fútbol, o las que se llevan adelante empresas privadas, que canalizan donaciones de sus clientes y aportan una suma equivalente para duplicar el monto recaudado.
Simultáneamente actúan las Cáritas diocesanas y parroquiales, a través de más de 3.500 centros distribuidos en el país, especialmente presentes en los barrios más vulnerables.
