En una charla militante con el Movimiento de Restauración Peronista, el viceministro de Salud bonaerense analizó las proyecciones de la pandemia. Dijo que sin medidas de aislamiento, se podría terminar este mes con más de 20 mil muertos. Y se refirió a un sector de la oposición como “un emerger patético, marginal, sinvergüenza, empujado por los medios de comunicación, de una derecha fascista y terraplanista, muy absurda en sus bases intelectuales”.
El viceministro de salud bonaerense Nicolás Kreplak participó del ciclo de encuentros virtuales con la militancia que organiza el MRP durante la pandemia. El espacio mostró robustas disertaciones políticas durante los últimos meses, convocando a importantes referentes del peronismo y la gestión.
El funcionario disertó sobre “El sistema de salud, la responsabilidad y solidaridad en tiempos de pandemia”. El encuentro fue moderado por el Jefe de Hematología y hemoterapia del Hospital Evita Pueblo de Berazategui, Fedrico Gorini, y por el especialista en Cirugía y Administración hospitalaria, y exsecretario de Salud de San Martín Eduardo Delgado.
“Es importante que aún en los momentos de mayor vorágine y presión, nos tomemos un tiempo para hablar de política. Es indispensable. La gestión te puede aislar, te puede enamorar de las pavadas palaciegas que suceden ahí, y quita territorio. Yo trato de siempre recorrer los hospitales, caminar por los barrios, escuchar a trabajadores y trabajadoras”.
“La pandemia tiene algo positivo, y es que la salud se puso en la agenda política. Imaginen esto en un gobierno neoliberal. Toda la guita la ponían en algunas empresas para que crezcan y se enriquezcan, con todo lo que nosotros hicimos desde el sector público. Desde los sistemas de información hasta toda la red diagnóstica está basada en hospitales y universidades públicas. Podríamos haber contratado algunos centros privados para que inviertan, compren las PCR, y se hagan multimillonarios en un par de meses. Pero lo hicimos desde el sector público, y quedarán cientos de PCR y personas capaces de hacerlos, de investigar”, comenzó diciendo Kreplak.
El viceministro agregó: “Esta pandemia no alcanza con correrla. Eso ganamos con el tiempo que tuvimos. Ganamos que pudimos adaptar el sistema de salud, que estaba colapsado antes de empezar. El día que empezó la pandemia no teníamos 20 camas de terapia intensiva juntas. Ahora tenemos miles y en ese momento no había nada. El sistema de salud estaba abandonado y terriblemente fragmentado. Seguramente sigue siendo una gran lucha para el futuro, y ver cómo las grandes corporaciones, sectores concentrados y farmacéuticas se ponen a trabajar en función de un sistema de salud que garantice el derecho para todos, y no para ver cómo sacan la mayor tajada para enriquecerse. Más allá de qué entendemos esa intención de enriquecerse, pero no que sea algo que destruya el derecho a la salud”.
Kreplak además fue duro con los funcionarios del gobierno porteño, por volcarse a la estrategia de flexibilizar actividades: “El trabajo que se hizo fue para reconstruir un Estado, y esto fue lo más importante que tuvimos. Pero eso solo no alcanza. La epidemia está muy alta, con 12 mil casos por día y peligrosa expansión hacia el interior. En el AMBA está levemente amesetado, y eso es peligroso, porque cada vez que hay una meseta los genios de la Ciudad de Buenos Aires deciden aumentar los contagios. Cada vez que tenemos una estabilidad, se decide abrir actividades, y eso aumenta los casos. No lo puedo comprender, pero sucede habitualmente. La semana pasada liberaron los bares, y supongo yo que esto puede tener un impacto epidemiológico, como tuvimos cuando se hizo la marcha del 17 de agosto y 10 días después aumentamos de 4.500 casos por día a 6.200. Esperemos que esto no tenga impacto. Pero estoy convencido que como sociedad debemos hacer un esfuerzo para bajar la cantidad de contagios. Nadie tiene un deseo irrefrenable e irreductible de tomarse una cerveza. Todos podemos no tomarnos una cervecita. Dejemonos de joder. Y si sabemos que ponemos en riesgo la vida de los abuelos, podemos no tomar una cerveza”.
Y también fue crítico con algún sector de la oposición: “Cuando uno suelta un poco en el espacio político la toma de definiciones, empieza el bombardeo de los medios de comunicación para abrir actividades, y te va dominando como si fuera un escenario que se autovalida. Todo el mundo dice que es necesario salir, y se autovalida a sí mismo. Dialogan solos y se construye que esa es la verdad absoluta. Dicen que es `indispensable abrir, sino es intolerable´. No sé si es intolerable. Intolerable es la pobreza que estamos sufriendo, las muertes que tenemos”.
Kreplak hizo un análisis sobre la probabilidad de contagios y muertes que aparecerán en las próximas semanas: “Vamos a tener una tasa de letalidad entre el 2% y 3%. Quiere decir que si hay 10.000 casos por día, tenemos 300 muertos. En 10 días son 3.000 muertos. En un mes son 9.000. Llevamos un poco más de 10.000 muertos registrados, y septiembre aportará otros 10.000. Vamos a terminar el mes con más de 20.000 fallecidos. Me parece que tenemos que pensarlo seriamente. ¿Cuántos vamos a permitir que fallezcan hasta que tomemos una decisión fuerte de reducir los contagios?”.
Además, enfatizó en la importancia de tomar medidas preventivas, y dijo que “ningún país pudo reducir contagios sin cerrar actividades. No se bajan por cansancio, por efecto rebaño. En Villa Azul hicimos test de serología para ver cómo estaban, y tuvieron el 14%. En la Villa 31 tuvieron 55%. Cuando uno no hace nada, la cantidad de gente contagiada es el 55%. Que la enfermedad se canse ante determinada cantidad de contagios, no responde a ninguna regla epidemiológica que yo pueda describir. Responde más a la metafísica”.
En el cierre de la disertación con el MRP, Kreplak volvió a referirse a sectores irresponsables de la oposición: “No pienso que la pandemia por sí sola vaya a mejorar las condiciones de discusión social, sobre la salud o la responsabilidad. No creo que vaya a pasar eso. Al contrario, vemos un emerger patético, marginal, sinvergüenza, empujado por los medios de comunicación, de una derecha fascista y terraplanista, muy absurda en sus bases intelectuales. Pero muy beligerantes, con la policía en la calle. Y que son sostenibles porque gran parte del pueblo no está dispuesto a salir a la calle a pelearlo. Hemos dicho que no vamos a salir a la calle. Queremos cuidarnos. No queremos exponer la vida de compañeros para juntarnos en Plaza de Mayo para defender al gobierno. Creemos que se puede hacer sin eso. Se va a hacer sin eso”.
“No creo que la pandemia sola nos haga mejor sociedad. Sin embargo, estoy bastante convencido, que la pandemia es una situación tan atípica y de crisis que nos puede permitir reflexionar, discutir, reconstruirnos, militar mucho. Será una herramienta por un tiempo largo. Si con esto logramos tener un mejor sistema de salud, que se empodere, quizás podamos avanzar con algo que no teníamos y que nuestro país se merecía”, analizó el viceministro de Salud bonaerense en el encuentro con militantes del MRP.
