El gobernador participó de un encuentro de ciudades, y tuvo definiciones elogiosas para con los jefes comunales.
“Me toca gobernar una provincia con 135 municipios, 17 millones de habitantes y 300 mil kilómetros cuadrados», dijo Axel Kicillof. «Y sin los intendentes sería imposible”. El guiño lanzado a los jefes comunales no es menor, en momentos en los que las críticas no solo son de la oposición, si no de las propias filas internas.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires expresó esa afirmación en la inauguración de la XV edición de la Expo Congreso Internacional de los Municipios y las Ciudades en Tecnópolis, bajo el lema “Ciudades para vivir mejor”, que encabezó el Presidente Alberto Fernández.
Fernando Espinoza, intendente de La Matanza, sostuvo que, “el viejo concepto del intendente dedicado a alumbrado, barrido y limpieza no va más». Y agregó: «Hoy atendemos y resolvemos muchas cosas muy complejas. La pandemia demostró que el Presidente y el gobernador definen las políticas, pero los intendentes son los que ejecutan. Somos la columna vertebral operativa del Estado, el primero de los tres niveles».
Kicillof afirmó que “hay una discusión sobre los niveles de autonomía que pueden o deben tener los municipios. A mi criterio, ningún nivel, municipal, provincial o nacional, puede resolver por sí mismo. De manera que la discusión no es por la autonomía sino por la mejor forma de articulación. A la vez, cuando se delegan u obtienen responsabilidades, estas deben ir acompañadas del presupuesto correspondiente. Sin presupuesto, las responsabilidades se vuelven abstractas”, dijo Kicillof, ante la atenta mirada de muchas alcaldes, que por lo bajo despotrican contra una gestión “centralista”, que acapara decisiones en La Plata y no gira fondos.
El encuentro es coorganizado por la FAM, en cabeza de Espinoza, y la Fundación Internacional para el Desarrollo Local, que conduce el diputado nacional varelense Julio Pereyra, expresidente de la FAM. Kicillof necesitará de la labor de los intendentes en el próximo proceso electoral, para sostener su candidatura y nuevo mandato al frente de la provincia más grande del país.
Corren tiempos en los que han vuelto a recrudecer las disputas dentro del frente, y los cuestionamientos al gobernadores, es por ello que Kicillof lanza “mimos” discursivos, consciente de la que la cohesión en territorio bonaerense serán claves para su reelección, y para el repliegue kirchnerista.

