Según gráficos que compartió Kicillof, mientras el consumo de carne bovina se desplomó de 2023 a 2024, también bajó el de productos aviares, y solo tuvo una muy pequeña suba el de carne porcina. “Están haciendo pedazos la capacidad de consumo del pueblo argentino. Con Milei, la plata no le alcanza a (casi) nadie”, señaló.
Según explicó el mandatario, la contracara del modelo actual es que creció fuerte la exportación de carne bovina. “Su modelo de país -como en su paraíso perdido de fines del siglo XIX- es precisamente ese, que la mayoría reduzca sus consumos por no tener ingresos suficientes y que se generen más ‘saldos exportables’ de alimentos como también de petróleo, gas y energía. Hambre y sufrimiento en el granero del mundo”, añadió.
Pese a la caída marcada, si se suman las tres principales categorías de carnes (bovina, aviar y porcina), la Argentina es el segundo país con mayor consumo a nivel global, con 115 kilogramos per cápita, continuando con una tradición histórica de la nación. Sólo es superado por los Estados Unidos, cuyo promedio es de 120 kilogramos. El podio lo cierra Australia, con 105 kilogramos en 2024.
