Espectativas en el peronismo por un buen resultado para el actual gobernador. Aseguran ser un momento oportuno para asumir el rol de liderazgo político.
Restan tan sólo cuatro días para las elecciones generales y el peronismo se siente confiado con la performance que realizará Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, hasta se ilusionan con que le saque 20 puntos a sus rivales Néstor Grindetti y Carolina Piparo. Días atrás, en La Plata confiaban que el gobernador rondaba los 38 puntos y entendían que eso ya lo ubicaba en la puerta de un segundo mandato.
Si el triunfo es tal, el gobernador no esperará al 10 de diciembre y comenzará al día siguiente con su nueva etapa de gobierno y habrá cambios en el gabinete.
Por el momento, ninguno de los ministros tiene el lugar asegurado para un segundo mandato. Muchos menos después del escándalo del «Yate gate» que obligó a confirmar que se desintegrará la Jefatura de Gabinete y volverá el poder al ministerio de Gobierno. Así funcionaba la estructura del gobierno provincial hasta que Felipe Solá creo en 2002 la jefatura de Ministros.
En Casa de Gobierno tratan de mantener bien guardado la información sobre los cambios que se vienen. Kicillof tiene ministros propios, de su círculo más cercano, además de los funcionarios que suma a su gestión tras los acuerdos del Frente, es por esto que la versión de que Cecilia Moreau podría ocupar un lugar importante en los próximos años va tomando fuerza. La presidenta de Diputados es una de las dirigentes de mayor confianza de Sergio Massa.
A pesar del optimismo, la derrota en las legislativas de 2021 ponen al gobernador en una situación de revalización de su gestión: «En la Provincia hubo sucesos excepcionales», dijo hoy en el cierre de campaña de Unión por la Patria. Podría estar hablando sobre la pandemia, la guerra y la sequía como de los recientes escándalos que envolvieron al peronismo.
La gran incógnita es cuál va a ser el rol político que ocupará Kicillof en la próxima gestión, de haber. El golpe de Insaurralde dio directo sobre Máximo Kirchner por lo que el gobernador puede pasar a ser un líder en el peronismo. Por eso, el pedido para que pelee por la presidencia del PJ bonaerense se hace presente. «Axel sabe que tiene que dar esa pelea, porque nadie va a ser el heredero natural del peronismo. Ese liderazgo hay que disputarlo», aseguran desde las filas de UP.
Incluso algunos referentes ex camporistas como Andrés Larroque y Mariano Recalde se acercaron a Kicillof en este último tiempo y ya trabajan directamente para el gobernador. También se sumaron intendentes como Mario Secco (Ensenada) y Jorge Ferraresi (Avellaneda). En estos distritos se hicieron los dos actos más recientes de la campaña de Kicillof.
Hace unos meses Máximo propuso a Kicillof como un eventual candidato a la presidencia, no obstante el gobernador apostó fuerte para quedarse con la candidatura en la provincia y enfrentó a Kirchner.
El gobernador y el líder de La Cámpora mantienen ásperezas desde que Cristina «Si queremos que nuestro pueblo batalle, que pelee, hay que empoderarlo. No hay que bajar al territorio compañero gobernador, hay que subir al pueblo a los espacios de decisión», le dijo Máximo en público durante un acto en Avellaneda.
En septiembre, Kicillof propuso inaugurar el postkirchnerismo con nuevas melodías y nuevas canciones. Máximo le contestó a los pocos días: «No me dedico a la música, soy dirigente y militante«.
