El Gobernador envío a la Legislatura bonaerense un pedido de deuda en moneda local para garantizar obras y pagar salarios a pesar del recorte estatal que promete el futuro presidente. Se reunió con Francos y le transmitió la preocupación por los recursos.
Axel Kicillof vuelve a ser el gobernador de la provincia más grande del país, su segundo mandato comenzará el 10 de diciembre y comprende que la relación con Javier Milei y la Casa Rosada será hostil por lo que entiende que los fondos que la Provincia necesita para su funcionamiento no llegarán.
Es por ello que, en el mismo momento en que tenía el primer contacto con los equipos de Milei para la transición, Kicillof envió a la Legislatura bonaerense un pedido de autorización para endeudar a la provincia de Buenos Aires, en pesos, por $53.000 millones (equivalente a U$S150 millones), para pagar salarios y ayudar a los intendentes de la provincia.
Desde el ministerio de Hacienda bonaerense detallan que el endeudamiento persigue «garantizar el desarrollo de las funciones básicas del gobierno y asegurar el cumplimiento de sus compromisos financieros».
Además, el gobernador busca un acercamiento a los países que conforman el BRICS. Estas decisiones las está tomando para proteger las arcas provinciales ante los recortes que promete realizar el presidente electo, que ya prometió “obra pública cero” y terminar con el envío de fondos discrecionales a las provincias.
Además, el texto enviado incluye la prórroga de la Ley de Emergencia de la Provincia para garantizar la fluidez de fondos y el funcionamiento administrativo de la gestión.
Lo que hizo el ministro fue poner una tapa a los pedidos de gobernadores e intendentes que comenzaron a llegar tras la derrota del peronismo en el balotaje. Todos tienen obra pública atrasada y quieren pagos antes de que Javier Milei asuma la presidencia y avance con el ajuste.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, se logró acordar un endeudamiento para sortear el pago de salarios y aguinaldos de diciembre, el mes más sensible del año en términos de paz social.
Hace unos días, Kicillof se reunió con Sergio Massa, en donde trataron la cuestión de los recursos y el giro de fondos. La Provincia reclama la actualización de los montos de los giros que realiza Nación en medio de un contexto de alta inflación.
Representantes legislativos del oficialismo y la oposición y todas las fuentes coinciden en que el gobernador tendría los números necesarios para conseguir el aval al endeudamiento. Incluso consideran que podrá hacerse sobre tablas en la sesión que el Senado ya convocó para este miércoles. Si no fuera el caso, afirman desde Juntos por el Cambio, antes del 6 de diciembre Kicillof podría tener el proyecto aprobado.
Asimismo, la semana pasada el gobernador mantuvo un encuentro con Guillermo Francos, quien será ministro del Interior de Milei. Allí el economista detalló la situación y las necesidades. Pese a ello, en La Plata creen que Milei tiene la intención de desfinanciar la Provincia.
Aún no se sabe que tan fuerte sería el impacto del recorte. Es por ello que, más allá del pedido de autorización de endeudamiento, ni el Presupuesto 2024 ni la Ley Fiscal se están armando debido a la espera de mayores precisiones de números. Sin embargo, no dejan de repetir que “la provincia es el motor productivo” y desde allí se “construirán” las respuestas al nuevo escenario.
Tampoco hay certezas de cómo será el Gabinete provincial. El peronismo bonaerense evita manifestarse mientras dialoga internamente. Por ahora no hay ninguna confirmación de nombres. “La tendencia es que equipo que gana no se toca”, aseguraron desde el entorno del Gobernador.
Por el momento pareciera que los principales colaboradores de Kicillof continuarán en sus puestos. En La Plata, la idea de reconstruir la jefatura de Gabinete no se discutió, al menos por ahora, puesto del que fue expulsado Martín Insaurralde en medio del Yategate. Mientras tanto, Carlos Bianco continuaría siendo el jefe de asesores y el hombre de mayor confianza del Gobernador. También continuaría Augusto Costa en Producción, y Jesica Rey en la comunicación.
Esta semana podría conocerse el Gabinete de Kicillof y también se sopesará el equilibrio de poder con La Cámpora y con el massismo. También deberán resolverse los lugares claves de la Legislatura tras el escándalo de Chocolate Rigau que continúa siendo investigado por la Justicia.
Por ahora, el peronismo evita hacer declaraciones y continúa asimilando la derrota a nivel nacional, buscando reorganizarse para plantarse como oposición. La idea de que Kicillof pueda tomar el liderazgo dentro del peronismo se replica cada vez más. Los gobernadores del peronismo se reunirán mañana en el CFI (Consejo Federal de Inversiones) para acordar posiciones.
Según explican en el entorno del mandatario, el rol de líder no es algo que “anhele” si no que pasa por “la potencia mediática que te da ser Gobernador de la provincia de Buenos Aires”.
