En Florencio Varela, el Gobernador inauguró una gran cantidad de espacios junto con Katopodis y el Intendente Watson. Allí, apuntó discursivamente contra la gestión de Milei.
El Gobernador Axel Kicillof tuvo una agenda llena en Florencio Varela en la mañana y mediodía del martes. Estuvo acompañado en todas sus actividades por el Intendente, Andrés Watson, y también por sus ministros Gabriel Katopodis, Andrés Larroque, Augusto Costa, Cristina Álvarez Rodríguez, entre otros.
Allí, el Gobernador inauguró un Mercado Bonaerense, una empresa nueva que ingresa al Parque Industrial local, y el nuevo Jardín de Infantes N°950 del barrio San Jorge.
Con una agenda totalmente distinta a la de Javier Milei, el Gobernador decidió polarizar discursivamente con el Presidente desde Varela: «habla del Estado que está destruyendo como una organización criminal” y por eso “todos los días saca los medicamentos gratuitos, baja las jubilaciones a los que más lo necesitan y dice con crueldad y disfrute: ‘Obras pública 0’ cuando las rutas nacionales están destruidas».
Así, señaló que «muchas no son obras formidablemente caras» y agregó «Nosotros tenemos muchísima obra vial y nos falta muchísima más en la Provincia”. Por lo tanto “cuando uno ve cosas que pueden generar accidentes, demoras, complicaciones decimos: “Hagámosla nosotros, aunque la tengamos que poner en una cola y fijar prioridades. Pero no podemos actuar sobre rutas nacionales”.

“Son una manga de inútiles. Dicen que “no hay plata”, qué fácil! No se puede responder eso a cada cuestión que tenemos” porque “el tema es poner los recursos que uno tiene donde más se necesitan”, explicó Kicillof. Y disparó: “Decir: ‘No hay plata’ es una formula estúpida y ridícula para justificar la ineptitud y para hablar de prioridades totalmente distintas” porque “al negocio financiero nunca les dicen que no hay plata”.
Asimismo, el Gobernador bonaerense recordó que el gobierno nacional dejó abandonadas “1000 obras” en Buenos Aires. Describió que “muchas de ellas están en estado de vandalismo» y por tanto «nos va a costar mucho reactivarlas”. Pero muchas se van a hacer “porque detrás de una obra pública que nace de una necesidad, hay también depositada una esperanza”, explicó.

