Con la mira puesta en reforzar su liderazgo en el peronismo bonaerense, Axel Kicillof encabezará el tramo final de la campaña junto a los candidatos nacionales, mientras su entorno ya proyecta los pasos políticos que seguirán después del 26 de octubre.
Con la mirada puesta en el domingo electoral, Axel Kicillof prepara su cierre de campaña en la provincia de Buenos Aires bajo un mensaje claro: “Fórmula que gana no se cambia”. Esa consigna se transformó en el lema de Fuerza Patria, que busca revalidar en las urnas la ventaja obtenida el pasado 7 de septiembre frente a La Libertad Avanza.
El mandatario provincial apostará nuevamente a la receta que le dio resultado: un último recorrido por distritos clave del conurbano y un búnker preparado en La Plata, donde aguardará los resultados junto a candidatos y dirigentes.
El hotel Brizo, ubicado en el centro platense, será el punto de encuentro elegido para seguir el conteo y, si el resultado acompaña, dar el puntapié simbólico a su proyección nacional con vistas a 2027. El espacio ya tiene previsto un escenario para la militancia, que buscará mostrar a Kicillof como el referente del peronismo capaz de iniciar una nueva etapa.
Para el jueves se anticipan actos en Almirante Brown, Berazategui y San Martín, distritos que concentran buena parte del padrón bonaerense. En esos territorios el gobernador pretende consolidar la diferencia, evitando dispersar esfuerzos en zonas donde La Libertad Avanza se impuso en septiembre.
“Seguramente haya alguna actividad adicional. Quizá el día jueves”, señaló Carlos Bianco, ministro de Gobierno y uno de los encargados del operativo en el búnker platense.
Durante la semana, Kicillof también recorrerá el interior: hoy visita Pergamino y Ramallo; mañana, Carlos Tejedor y General Pinto, en la segunda y cuarta sección electoral, donde su espacio ya ganó en la elección anticipada. El lunes participó de un encuentro sindical en la octava sección, pero decidió no volver a las zonas donde la oposición fue más fuerte.
El cierre de campaña formal se desarrollará el jueves. Kicillof abrirá la jornada en Almirante Brown, en un acto con fiscales de Fuerza Patria, y más tarde hablará en un salón del sindicato Satsaid. Luego participará de una ceremonia en la escuela de policía Juan Vucetich, en Berazategui, y concluirá en San Martín, donde se prevé una actividad más discreta.
Estará acompañado por los candidatos a diputados nacionales Jorge Taiana, Jimena López, Juan Grabois y Sergio Palazzo. En paralelo, Taiana encabezará un banderazo en Moreno.
La hora de la verdad
Aunque nadie espera repetir los 13 puntos de ventaja de septiembre, en el equipo del gobernador confían en una nueva victoria en Buenos Aires. El búnker de La Plata será también un gesto político: mostrar a Kicillof como quien se puso al frente de la campaña nacional del peronismo.
Allí se reunirán Sergio Massa, referentes de La Cámpora, los candidatos a diputados nacionales, dirigentes sindicales y organizaciones sociales.
El 7 de septiembre, Máximo Kirchner se mantuvo en la residencia de San José 1111, donde su madre, la expresidenta Cristina Kirchner, cumple prisión domiciliaria. Esta vez, enviará a sus intendentes de confianza —Mayra Mendoza, Mariel Fernández y Julián Álvarez— para representar al kirchnerismo en el escenario y resguardar el lugar de Cristina en la escena política.
La exmandataria ya había enviado un mensaje grabado durante la elección anterior y se espera que vuelva a hacerlo el domingo. Su participación se dará a puertas cerradas, ya que se había opuesto a la decisión de Kicillof de adelantar los comicios.
El resultado del 26 de octubre definirá mucho más que una elección provincial: marcará el futuro político del gobernador y su eventual candidatura presidencial en 2027. En caso de victoria, la militancia ya tiene preparado el clásico canto “se siente, se siente, Axel Presidente”.
Desde entonces, Kicillof intensificó su discurso y convocó a construir una alternativa de gobierno desde el peronismo para reemplazar a Javier Milei dentro de dos años, aunque algunas líneas internas mantienen reparos frente a su liderazgo.
En paralelo, comenzará otra discusión dentro del partido: la continuidad o reemplazo de Máximo Kirchner en la presidencia del PJ bonaerense. El ministro Andrés “Cuervo” Larroque, exreferente de La Cámpora y hoy parte del círculo más cercano a Kicillof, aparece como uno de los nombres más fuertes para asumir ese rol cuando venza el mandato el 18 de diciembre.
“El 27 de octubre vendrán las discusiones del caso –dijo Larroque recientemente–. Soy un militante peronista, voy a trabajar siempre por el peronismo en el lugar que sea. Siempre a disposición. Yo soy un consejero y el día de mañana serán los compañeros y compañeras los que definan mi lugar”, expresó el funcionario.
Si los “compañeros” concluyen que llegó el momento de renovar, Larroque se muestra dispuesto a acompañar ese proceso y a ocupar un rol clave en el reordenamiento del peronismo bonaerense.
