Tras imponerse en diez de los 16 distritos en disputa, el gobernador empieza a proyectar la próxima etapa: este martes presentará su espacio de ideas en La Plata y analiza el inicio de una recorrida a nivel nacional
Con la interna del peronismo bonaerense ya resuelta en las urnas, Axel Kicillof logró afirmarse en la conducción partidaria y busca ahora proyectar su construcción política más allá de la provincia. Tras imponerse en la mayoría de los distritos en disputa frente a La Cámpora, el gobernador apunta a consolidar su liderazgo con el lanzamiento de un nuevo espacio de pensamiento y el inicio de una etapa de mayor despliegue nacional.
La votación del domingo marcó el último paso previo a su asunción formal como presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires. En los 16 distritos donde hubo competencia, el oficialismo logró quedarse con diez, incluyendo triunfos en el conurbano como Morón y San Miguel, además de varios municipios del interior. El sector referenciado en Máximo Kirchner logró retener plazas clave como Mar del Plata y Tres de Febrero, y sumó tres victorias en total.
Desde el entorno del gobernador buscaron dar por cerrado el conflicto interno y evitar una escalada discursiva. «Muy satisfechos con la jornada, tema superado, ahora a seguir construyendo», señalaron en los despachos cercanos a Kicillof, donde aseguran que no hay interés en profundizar la disputa con La Cámpora.
En esa línea, remarcan que el armado político del mandatario nunca se detuvo durante la interna partidaria. Según explican, el proyecto venía avanzando en paralelo y la elección del domingo era apenas un paso necesario para consolidar su posición y avanzar con mayor autonomía.
El próximo movimiento será este martes, cuando se presente en La Plata el Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF), una usina de ideas que estará encabezada por Mara Ruiz Malec, Agustín Simone y Pablo Ceriani. El espacio buscará articular equipos técnicos, desarrollar propuestas programáticas y construir presencia territorial en distintas regiones del país.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que apunta a posicionar a Axel Kicillof en el escenario nacional de cara a 2027. El diseño del nuevo PJ bonaerense responde a esa lógica: un partido con perfil abierto, activo y orientado a la formación política, que funcione como plataforma para confrontar con las políticas de Javier Milei.
En ese esquema, la gestión cotidiana del partido quedaría en manos de la vicegobernadora Verónica Magario y de los intendentes, mientras el gobernador concentraría las definiciones estratégicas y la construcción de una alternativa presidencial.
Cerca de Kicillof anticipan que en los próximos días se convocará al Consejo partidario, lo que marcará el inicio formal de su conducción al frente del PJ provincial.
La agenda inmediata también incluye la posibilidad de iniciar una recorrida federal. Entre los destinos en análisis aparece Tierra del Fuego, donde podría participar en abril de los actos por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Allí gobierna Gustavo Melella, uno de los mandatarios peronistas —junto a Ricardo Quintela y Sergio Ziliotto— con quienes el bonaerense busca articular una estrategia común frente al gobierno nacional.
Pese a que en el entorno del gobernador dan por terminada la interna, la convivencia con La Cámpora sigue siendo un factor a administrar. El espacio que lidera Máximo Kirchner retuvo distritos de peso y mantiene el control del Congreso partidario, lo que configura un equilibrio interno que, por ahora, se sostiene, aunque sin certezas sobre su duración.
