Militantes y nuevas autoridades del PJ local colmaron el primer piso del Centro Miguelete, donde participaron del acto liderado por el intendente y Gustavo Menendez. El traspaso lo realizó Magdalena Gagey, ante una nueva ausencia del titular saliente Germán Cervantes.

El comienzo del acto fue ágil y mesurado: no hubo bombos ni platillos como soporte de un cancionero peronista tradicional. Al contrario, el salón de la ceremonia estaba decorado de manera minimalista- muy al estilo de los actos de Katopodis- y, luego de un breve video compilado con frases Perón y Evita, fueron presentadas las nuevas autoridades que habían sido confirmadas en diciembre pasado, tras las elecciones legislativas.
Dieron el presente dirigentes históricos, concejales y funcionarios del gabinete municipal. Así fue como se pudo ver al exsenador provincial y jefe de gabinete Fernando Moreira, acompañado del presidente del concejo deliberante Diego Perrella; el subsecretario de obras públicas Andrés Alonso; el subsecretario de Gobierno Marcos Vilaplana – mencionado por Menéndez durante su discurso porque el intendente de Merlo está matriculado como abogado en San Martín; el juez de Faltas doctor Alejandro Sengiali; el delegado municipal de Villa Ballester Roberto Salar; Oscar Bitz –quien celebraba su cumpleaños-; el exconcejal Rodrigo Estigarribia. Hasta estuvo la concejala Mabel Camerota. Pero nadie del massismo local se hizo presente. Se supo que el líder del Frente Renovador Sergio Massa, y los diputados Graciela Camaño y Rubén Eslaiman viajaban en la víspera a Gualeguaychú, pero nadie vino en su representación. Tampoco hubo concejales del bloque de Unidad Ciudadana, pero en el salón se vivía un aire de «unidad», laboriosamente tejida en el cierre de la lista a fines de 2017
Los organizadores lo habían anunciado en la previa: hablarían solamente el intendente de San Martín y su par de Merlo Menéndez -presidente del PJ bonaerense- para evitar que el acto se extendiera demasiado. Rápidamente, después de saludar a otros dirigentes del PJ que fueran nominados dentro del nuevo Consejo del peronismo de San Martín –entre ellos el nuevo vicepresidente Alejandro Phatouros y el secretario general Marcelo Adamo-, Gabriel Katopodis, flamante presidente del partido local, comenzó un discurso moderno y breve en su extensión.
“Es un honor presidir el PJ en mi ciudad”, afirmó Katopodis apenas tomó la palabra. Luego de la introducción, se refirió a las últimas derrotas electorales en la provincia con un gesto hacia el presidente del PJ bonaerense: “Estamos cansados de perder (4 derrotas de 5 en PBA de 2009 a la fecha) Por eso, para ganar, acá está el mejor hombre: Menéndez”. Además, Katopodis apuntó al macrismo y sostuvo que “su fortaleza es la fragmentación del PJ”. En la misma línea, mandó un mensaje al resto del partido: “No sirve pensar que estos tipos se van a caer, que van a fracasar y nosotros les vamos a ganar: ésa es una actitud cómoda”.

Katopodis continuó su discurso hablando sobre las nuevas formas de captar votos para el peronismo y señaló que “tenemos que hablarles a los argentinos que perdieron la confianza en nosotros” y dejó un claro mensaje de autocrítica pocas veces admitida por la dirigencia: “Un día dejamos de hablarle a la clase media. Dejamos de hablarle al campo”.
Ya finalizando su discurso, el intendente de San Martín le apuntó al 2019: “El peronismo tiene que dejar de pensarse a sí mismo y pensar en el país. Hay que trabajar con más inteligencia, como lo hicieron ellos (por Cambiemos) […] En el 2011, unidos, les dimos una paliza. Hay que volver a hacerlo”

El cierre estuvo a cargo de Gustavo Menéndez, quien se extendió algo más de lo previsible, en un discurso atravesado por anécdotas personales y numerosas referencias al Papa Francisco durante más de 45 minutos.
Para comenzar, Menéndez analizó su carrera política y destacó el esfuerzo que le representó llegar a la intendencia del partido de Merlo, y sostuvo que “haber llegado a la intendencia con Macri de presidente no me hace ninguna gracia”, de todas formas “tengo muchas esperanzas en el PJ de San Martín”, agregó.
Menéndez hizo un “análisis médico” del peronismo a nivel provincial y nacional. Aseguró que, cuando asumió la presidencia del PJ bonaerense, recorrió las ocho secciones electorales de la provincia: “El diagnóstico era malo. El peronismo perdió 4 de las últimas 5 elecciones”. Y profundizó en el diagnóstico afirmando que “mientras gastamos energía peleándonos entre nosotros, ellos (por Cambiemos) siguen avanzando”.
Una vez hecho el diagnóstico, Menéndez siguió con su análisis médico y, después de confesar que desde el peronismo “nos habíamos olvidado del interior de Buenos Aires”, afirmó que, según él “el pronóstico del PJ es bueno”.
A nivel nacional, Menéndez dijo que en los últimos meses se había reunido con los 17 gobernadores peronistas. Y, en tono de autocrítica, preguntó a los presentes: “Si tenemos 17 provincias de 24, ¿cómo pudimos perder?
Con la unidad como eje, el presidente del PJ bonaerense comentó que “no hay muchas diferencias entre Pichetto y Cristina, o entre Randazzo y Massa”. En esa línea, continuó: “El límite de la unidad no puede ser un compañero peronista; el límite es que este gobierno nos vuelva a llevar a lugares donde ya estuvimos”.
Cuando uno de los presentes mencionó que no había que olvidarse de los traidores, Menéndez le respondió: “Sí. Pero esto es como decía Perón: el secreto es tragar amargo y escupir dulce”, a lo que el salón respondió con aplausos.
Por último y para cerrar su extenso discurso, Gustavo Menéndez propuso: “Hagamos un examen de conciencia. Perdonemos a algún compañero que tuvo alguna acción mala. El perdón es inteligente”. Luego aseguró que el liderazgo del peronismo “no está resuelto”, y que “acá no se rinde nadie”.
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