Karina Milei impuso una regla estricta en La Libertad Avanza: todos los candidatos deben asumir sus bancas. La medida alcanzó a intendentes aliados y funcionarios nacionales, y buscó marcar distancia del peronismo y del PRO. Solo se permitirán excepciones si hay ofrecimientos de cargos superiores en el Ejecutivo.
En el armado electoral de La Libertad Avanza, Karina Milei dio una orden tajante: todos los candidatos deben estar dispuestos a asumir sus bancas. La consigna buscó diferenciar al espacio del peronismo que en varios distritos recurrió al artilugio de las candidaturas testimoniales, y también del PRO, que en la Ciudad aplicó estrategias similares. La secretaria general de la Presidencia intervino personalmente en el cierre de listas para reforzar esa directiva y desactivar cualquier jugada especulativa.
Un dirigente presente en esas negociaciones describió la postura como «terminante». La hermana del Presidente intervino cuando aún circulaban versiones sobre eventuales candidaturas simbólicas, sobre todo dentro del sector liderado por Santiago Caputo, conocido como las Fuerzas del Cielo.
La decisión afectó directamente a dos intendentes que cruzaron del PRO al oficialismo libertario y que ahora buscan proyectarse en la Legislatura. Diego Valenzuela, jefe comunal de Tres de Febrero, encabezará la lista de senadores por la Primera sección electoral. Guillermo Montenegro, de General Pueyrredón, hará lo mismo en la Quinta.
Valenzuela aspira a ser candidato a gobernador en 2027. Busca escalar dentro del esquema libertario, donde ya figuran otros nombres con la misma ambición: José Luis Espert, Diego Santilli y Sebastián Pareja, entre otros. En su entorno repite que no pretende volver a su cargo actual. “No hago esto para volver a la municipalidad”, les dijo a sus colaboradores.
En caso de resultar electo, Valenzuela dejará el gobierno local en manos de Rodrigo Aybar, su principal aliado político. Aybar lideró la lista de concejales en 2023 y mantuvo una breve trayectoria dentro del Gobierno nacional. Primero ocupó una subsecretaría en el ministerio de Capital Humano, luego pasó a la secretaría de Vivienda, eliminada a fin del año pasado.
Daniela Reich, pareja de Valenzuela y figura clave de su armado, ya no podía renovar su banca en el Senado bonaerense. Su futuro podría estar en la Cámara de Diputados o dentro del Ejecutivo nacional.
A pesar de la norma impuesta, se permitirán excepciones. Los dirigentes que consigan cargos legislativos podrán no asumir si reciben propuestas más relevantes dentro del Gobierno.
Montenegro es uno de los posibles beneficiarios. Cercano al Presidente y con respaldo político en su distrito, se perfila como alternativa para integrar el Gabinete. Su reemplazo en Mar del Plata será Agustín Neme, su alfil en el Concejo Deliberante, que ya lo había suplido en el pasado.
En el entorno de Montenegro niegan cualquier cálculo especulativo. “Guillermo siempre dijo que no sería testimonial. Lo único que queremos es sacar al kirchnerismo de su última guarida y tener desde la Legislatura más herramientas en la lucha contra la inseguridad”, explicaron.
Con la posible candidatura de Patricia Bullrich al Senado por CABA, volvió a agitarse la danza de nombres para Seguridad. Uno de los cargos que Montenegro pretendía desde hace tiempo. La actual ministra promueve a su segunda, Alejandra Monteoliva, aunque otros aspirantes también pujan por ese lugar. Entre ellos, Cristian Ritondo, Diego Santilli y Diego Kravetz.
En el caso del secretario de Culto, Nahuel Sotelo, su candidatura quedó relegada. Sin lugar en Quilmes ni en las listas relevantes, podría abandonar su cargo si no le ofrecen una alternativa superior.
En las listas bonaerenses no hay muchos funcionarios nacionales, pero sí varios referentes de organismos descentralizados. Juan Osaba, alineado con Sebastián Pareja y primer candidato por la Octava sección, ocupa un cargo en la jefatura de Gabinete. Juan Pablo Allan, de perfil bullrichista, figura como candidato en La Plata y está al frente de la ANMaC. Ambos deberán dejar sus puestos si se aplica la orden de Karina Milei.
En la Cuarta sección lidera Gonzalo Cabezas, funcionario de la subsecretaría de Municipios. En la Séptima aparece Alejandro Speroni, parte del equipo legal del ministerio de Economía. Francisco Adorni, que ocupa el tercer lugar en la lista de la Octava, debería renunciar a su cargo en el Instituto de Ayuda Financiera de las Fuerzas Armadas.
Su hermano, Manuel Adorni, también será candidato. Ingresará a la Legislatura porteña, pero ya anticipó en privado que no planea quedarse en ese rol. “Con jura o sin jura”, deslizó ante allegados. Su nombre ya figura como posible sucesor de Guillermo Francos en la Jefatura de Gabinete, si el actual ministro se lanza como candidato en octubre. Por ahora, su entorno confía en que el vocero presidencial terminará acumulando más poder, sin importar el cargo que ocupe.
