Tras una reunión de senadores oficialistas con Manuel Adorni, la Casa Rosada resolvió reforzar el control político sobre la bancada de La Libertad Avanza. La decisión implicó una mayor participación de Karina Milei y Diego Santilli en la coordinación parlamentaria y redujo la autonomía de Patricia Bullrich.
La conducción de La Libertad Avanza decidió estrechar el seguimiento de su bloque en el Senado. La definición surgió luego de una serie de encuentros que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mantuvo con legisladores oficialistas y tuvo como principal consecuencia una mayor injerencia de la Casa Rosada en la dinámica interna de la bancada.
Según trascendió en ámbitos parlamentarios, el Gobierno promovió la creación de un canal de comunicación directa que incluirá a los senadores libertarios y estará bajo la órbita de Karina Milei y Diego Santilli, aunque también participará Patricia Bullrich. La medida apuntó a consolidar una línea de mando más centralizada desde Balcarce 50.
Fuentes del Congreso señalaron que la situación de la ex ministra formó parte de las conversaciones que Adorni sostuvo con distintos grupos de senadores. En ese marco, una de las definiciones que circuló entre los participantes fue contundente: «Le intervinieron el bloque a Patricia».
La decisión representó un nuevo capítulo en una disputa que llevaba varios meses. Durante las negociaciones legislativas por proyectos clave del oficialismo, dirigentes cercanos a Karina Milei ya habían incrementado su participación en las conversaciones con sectores aliados de la Cámara alta. Esa estrategia avanzó pese a la resistencia inicial de Bullrich, que buscó preservar el control político del espacio.
Dentro del oficialismo también aparecieron cuestionamientos sobre la capacidad de algunos referentes parlamentarios para garantizar que las directivas del Ejecutivo llegaran sin intermediarios al Senado. Ese escenario favoreció el desembarco de funcionarios con llegada directa al círculo de confianza presidencial.
En paralelo, comenzó a tomar fuerza otra iniciativa. Desde el Gobierno evaluaron replicar el esquema de coordinación con los bloques aliados para ordenar las negociaciones legislativas. Un funcionario citado en los pasillos de la Casa Rosada sintetizó esa idea: «Devitt quiere hacer lo mismo que Karina con el bloque libertario pero con los aliados, para coordinar por WhatsApp».
La propuesta, sin embargo, despertó reparos entre algunos senadores. Varios recordaron que ya existe un grupo de comunicación interno de la bancada y consideraron innecesaria la creación de nuevas instancias paralelas. Uno de los legisladores que participó de las reuniones deslizó que, en todo caso, los funcionarios nacionales podrían incorporarse al canal ya existente.
Mientras tanto, Bullrich intentó exhibir respaldo político frente al avance de la conducción libertaria. La ministra mostró en las últimas horas el apoyo público de Federico Sturzenegger y Luis Petri, dos figuras con peso dentro del Gobierno que salieron a respaldarla en medio de las tensiones internas.
La disputa dejó al descubierto que el oficialismo busca concentrar cada vez más decisiones estratégicas en la Casa Rosada. También confirmó que Karina Milei amplió su influencia sobre el funcionamiento legislativo, incluso en áreas donde hasta ahora Patricia Bullrich conservaba capacidad de maniobra propia.
