Además de su tradicional marcha de los miércoles, otro puñado de jubilados le pidió a la central obrera «menos pasividad».
Las organizaciones de jubilados vuelven a marchar este miércoles por la tarde frente al Congreso para protestar contra el ajuste del gobierno de Javier Milei, quien les negó una ley que incrementaba modestamente sus ingresos.
También hay un grupo que se presentó en las afueras de Obras Sanitarias, donde la Confederación General del Trabajo (CGT) dirime sus nuevas autoridades, para pedirle mayor acción y que termine con su «pasividad».
Como cada miércoles desde hace meses, jubilados y pensionados se congregarán desde las 17 en las afueras del Congreso para pedir por la actualización del bono y un aumento de los haberes mínimos, que en el mes de noviembre alcanzaron apenas un total de $403.157,28. Los jubilados piden un «inmediato aumento de emergencia» que lleve su remuneración mínima a $1.500.000.
«Queremos entregar una nota. Ni siquiera nos la reciben. Todos los tipos discutiendo por cargos y no por necesidades de los trabajadores. No estamos representados los jubilados, pero tampoco los trabajadores. Acá no se discute como enfrentar la reforma laboral que viene, acá discuten cargos para negociar con el Gobierno y con Trump cómo revientan a los trabajadores», lanzó la referente del Plenario de Trabajadores Jubilados, Nora Biaggio, en diálogo con Somos Radio desde la asamblea.

