A mitad de año fue electo por consenso al frente de la Cámara Económica Sanmartinense. Es un histórico dirigente PYME de San Martín que integró diferentes espacios nacionales y bonaerenses para defender la industria nacional. Cree que la prioridad actual no es debatir legislación laboral y la quita de indemnizaciones, pero admite el impacto de la litigiosidad laboral. “No vaya a ser que nosotros terminemos defendiendo los intereses de grandes empresas”, advirtió en radio UrbanaBA.
Juan Ciolli es un histórico dirigente Pyme de San Martin, y desde CAPYME fue electo como nuevo presidente de la Cámara Económica Sanmartinense. Dialogó con radio UrbanaBA y brindó detalles de los desafíos del crecimiento de la actividad industrial luego de la pandemia. El debate sobre la legislación laboral y las indemnizaciones, y la satisfacción de haber sido elegido por consenso.
“Es un orgullo estar al frente de la CES. Es una experiencia inédita a nivel nacional, porque nucleamos a todas las cámaras del partido con un proceso de unidad muy importante, que queremos replicar desde el sector Pyme de San Martín hasta el nivel nacional”, expresó Ciolli en radio UrbanaBA.
¿Cómo se dio el proceso de votación?
Fue de consenso. Hubo algunas entidades que plantearon la posibilidad de que pueda presidir la CES, y acepté. Se conversó con los presidentes de todas las Cámaras para llegar a un consenso. Hace varios años que se presentaban dos listas, había elecciones, y este año hubo consenso. No hubo que disputar alternativas.
¿Con qué ideas llegas a esta nueva responsabilidad en un momento difícil del país?
Durante el macrismo perdimos 25 mil empresas. Fue algo muy grave. Y una gran cantidad de PyMes quedó muy complicada, con deudas financieras, con proveedores, en una situación delicada. Cuando pensábamos que ese proceso se podía revertir cayó esta tragedia global de la pandemia, y quien venía trastabillando en los cuatro años del macrismo sufrió y padeció, y muchos desaparecieron, sobre todo en el Comercio. La industria pudo trabajar un poco más. Y ni hablar el sector de Turismo y Gastronomía.
¿Cómo está el diálogo con el Municipio? Benedetti, su antecesor, decía que el 1% que corresponde por las tasas estaba muy demorado porque el Municipio tuvo la pandemia como prioridad.
El diálogo es muy bueno. Emprendimos una nueva etapa con la Secretaría de Producción y Desarrollo Económico, y con el intendente Fernando Moreira. Hemos tenido diálogos muy interesantes para recomponer la relación. Respecto a la pandemia yo coincido con lo que expresó el presidente, que primero estaban los últimos. Proliferaron los merenderos y comedores. El hambre es una prioridad, no me cabe ninguna duda. Así que estamos recomponiendo el trabajo, con mucha expectativa. Hay una recuperación de determinados sectores. La macro se está recomponiendo, y la micro avanza más lenta y despareja.
La oposición muestra una agenda para avanzar sobre indemnizaciones y derechos laborales. En la CES hay cámaras empresarias de distintas posturas políticas y algunos plantean flexibilizaciones en el ámbito laboral. ¿Cómo vas a pivotear entre esos intereses?
Mi opinión es que muchas cosas se mezclan. Todas las cuestiones tienen sus tiempos. Hay un hecho real y objetivo que es la litigiosidad laboral, que ha impactado fuertemente en las PyMes. A nivel nacional conformamos el espacio de Producción y Trabajo, con personas que pensamos similar, y venimos charlando sobre estos temas. Otro gran punto es el debate de las indemnizaciones, y yo creo que es un derecho del trabajador, conquistado con luchas muy importantes. También se plantea un seguro de desempleo, de entre el 7 y el 12% de la masa salarial, y muchas PyMes no soportarían esa carga. Son temas delicados para analizar pero hoy no es el momento de ese debate. Argentina tiene otras preocupaciones, con los precios de alimentos, medicamentos e insumos; o la negociación con el FMI, con el debate de si es mejor un mal acuerdo o el default. Hay temas más centrales hoy, después veremos. No se puede hacer ese debate alegremente y sin contextualizar todo el escenario, o sin segmentar a las PyMes y las grandes empresas, porque no vaya a ser que nosotros terminemos defendiendo los intereses de grandes empresas.

