El alcalde porteño electo deberá mantener el equilibrio para acordar con radicales, libertarios y peronistas si se rompe JxC en la Ciudad. El rol de la liga de gobernadores y su desconfianza por la sombra de Mauricio Macri sobre su primo.
Desde el próximo 10 de diciembre Jorge Macri será el alcalde porteño y deberá mantener a la coalición de gobierno unida mientras construye una mayoría en la Legislatura local. El equilibrio entre la presión que ejercerá su primo Mauricio, aliado del presidente electo Javier Milei, y las negociaciones entre el radicalismo, los libertarios y el peronismo para llegar al quorum serán clave para esta nueva etapa. Y la complejidad del escenario aumenta si el exintendente de Vicente López se suma a los gobernadores de Juntos por el Cambio, que proyectan aliarse como un bloque cohesionado con fuerza parlamentaria para negociar con la Casa Rosada.
Jorge ya tiene decidida gran parte de su estructura, pero recién comenzará con los anuncios al final de la semana. La intención del jefe de Gobierno electo es mantener JxC tal como hasta ahora, pero las negociaciones con la UCR están lejos de terminar.
Desde el entorno del jefe de gobierno electo aseguran que “Se empiezan a reconfigurar los escenarios” y destacaron que Jorge Macri terminará de definir en estos días cómo y con quiénes estructurará sus alianzas. En la anterior gestión, Horacio Rodríguez Larreta había gobernado con un estilo aperturista, no así Macri que apunta a retener los principales espacios de poder para el Pro. Sin embargo, desde la noche en que Milei fue elegido presidente electo, el nombre de Eugenio Casielles, legislador porteño libertario, comenzó a escucharse como para ocupar el cargo de Vicepresidente 1° de la Legislatura. Desde que llegó el macrismo a la Ciudad ese puesto siempre quedó para el partido amarillo, pero la necesidad de tender puentes con quien será el titular del Poder Ejecutivo Nacional, el legislador libertario se ubicó como el favorito.
De todos modos, desde las filas de Macri aseguran que la decisión aún “no está tomada”. Asimismo, quien resulte elegido para presidir la Legislatura tendrá que reunir 31 votos -la mayoría- para ser electo entre sus pares. Una tarea difícil como cuando se trate de reunir el quorum para sesionar. El Pro solo contará con 12 legisladores, mientras que la UCR tendrá ocho; Confianza Pública, tres; la Coalición Cívica (CC), tres y el socialismo, uno. El bloque de La Libertad Avanza, en tanto, sumará nueve bancas.
En el caso de que el macrismo y los libertarios se unieran para sesionar, podrían llegar, sumando a los tres republicanos de Ricardo López Murphy, a 24 bancas, siete menos de la mayoría necesaria. Por eso, ya existen conversaciones para acercar a los legisladores faltantes para lograr la mayoría.
En la UCR tienen cinco diputados bajo el ala de Daniel Angelici, histórico operador judicial de confianza de Mauricio Macri, y tres que acompañan al senador nacional Martín Lousteau. Tras una interna porteña más que disruptiva, el vínculo entre Lousteau y el alcalde electo se disolvió. Es por esto que el rol de Angelici como interlocutor radical con quien asumirá en el ejecutivo porteño es tan necesario. El vicepresidente de Boca Juniors apuesta por un gran acuerdo en el que se pongan en discusión otros espacios de poder, como las bancas en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad y las titularidades de los organismos de control.
El peronismo tampoco se queda fuera de esta convocatoria. Juan Manuel Olmos, el vicejefe de Gabinete del presidente Alberto Fernández, es el encargado de negociar los posibles acuerdos con el oficialismo porteño. Unión por la Patria (UP) será la primera minoría en la Legislatura, con 18 bancas, si se rompe el bloque Vamos Juntos, conformado por Pro, CC y Confianza Pública.
Mientras tanto, en la “liga” de gobernadores de JxC, integrada por cinco radicales, tres Pro y dos aliados provinciales, apuntan a conformar un bloque cohesionado en el Congreso que pueda negociar gobernabilidad a cambio de recursos.
Los mandatarios provinciales se congregarán mañana en la Casa de Mendoza para definir una postura unificada y establecer los lineamientos parlamentarios. La idea es funcionar en conjunto para fortalecer su posición y respaldar a quienes no cuentan con bancas en la Cámara alta. Hay gobernadores, como Carlos Sadir (Jujuy), Marcelo Orrego (San Juan) y Claudio Poggi (San Luis), que se quedarán sin senadores desde el 10 de diciembre.
Al alcalde porteño algunos de sus colegas gobernadores lo miran con desconfianza. Conocen la gravitación política que ejerce su primo sobre él y temen que pueda ser un factor para jugar por fuera del bloque.
