Gabriel Mraida, hijo de un reconocido pastor, continuaría a la cabeza de uno de los principales ministerios porteños.
Gabriel Mraida continuaría al frente de Desarrollo Humano y Hábitat luego de que Jorge Macri cerrara un acuerdo con representantes de las iglesias evangélicas. La movida deja afuera a una funcionaria cercana a María Eugenia Vidal y Carolina Stanley.
Mraida, hijo de un reconocido pastor y articulador de la relación de Horacio Rodríguez Larreta con las iglesias evangélicas, le ganó la pulseada a Pilar Molina, una funcionaria muy cercana a María Eugenia Vidal y a Carolina Stanley.
Mraida fue uno de los responsables de ejecutar la urbanización del Barrio Fraga como titular del IVC. A principios de año asumió una banca de diputados, pero solo estuvo en el Congreso unos meses.
Antes de las Paso, Mraida volvió a Desarrollo Social cuando la ministra era María Migliore. Fue un gesto de Larreta hacia el mundo evangélico. Meses después, la ministra sería la primera en dejar su cargo luego del triunfo de Jorge en las internas contra Lousteau. Tras la renuncia de Migliore, Mraida quedó a cargo de la cartera.
Cuando todo indicaba que Molina sería su reemplazante, las iglesias evangélicas jugaron fuerte para impedir el nombramiento de la Secretaria General de Gestión del Ministerio Público Tutelar y lograron que Mraida continuara en el cargo.
El movimiento evangélico es la iglesia que más creció en la Argentina durante los últimos años. Un estudio del Conicet muestra que en 2008 representaba al 8% del total de los habitantes de la Argentina, mientras que la Iglesia Católica abarcaba al 70%.
Tan solo diez años después, en 2018, un estudio similar dejaba en claro la expansión de los evangélicos en el país, que en ese entonces había duplicado a sus fieles y eran el culto del 16% de los habitantes de la Argentina, mientras que el catolicismo había caído a cerca del 60%.
Los números muestran que los evangélicos representan a más de 8 millones de personas en la el territorio nacional, pero su iglesia se organiza de una manera mucho más horizontal que el catolicismo. La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) representa al 90% de las iglesias del país.
